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viernes, 16 de septiembre de 2011

¿A alguien le quedaba duda?



Hace unos días, me encontré en Youtube con un video clásico, en el que Shawn Michaels, en ese tiempo "comisionado" (sic) de la -entonces- WWF, traiciona a su amigo X-Pac y lo golpea con una silla en la cabeza. Esto no tendría nada de raro, si no fuera porque el título del video afirmaba que éste video estaba censurado, porque en él HBK le "rompía la cara" a "un luchador" con una silla.

La total ignorancia del fan que subió el video me puso a pensar en el gran número de personas que comenta en las páginas y foros, que opina sin saber de lo que está hablando. Si resulta triste el hecho de que la gente continúa tragándose sin masticar todo lo que la hoy WWE arroja a sus pantallas, más triste aún es que el autor del upload, siendo lo suficientemente fanático como para subir un video de esta empresa, no lo sea tanto como para informarse antes de emitir una afirmación.

Este comportamiento, esta tendencia a opinar sin tener la más remota idea de lo que se habla, se repite en todos los innumerables ámbitos de la actividad humana: política, literatura, negocios, historia, religión...   La gente opina y opina, creyendo que la libertad de expresión, ganada a costa de la sangre de gente que sí se informó y trabajó duro para ganar, de entrada, su propio derecho a poder opinar (y que no hablaba desde la comodidad y anonimato de un IP), es una suerte de permiso divino para decir estupideces. 

Como lo prueban ya los jueces más duros e irrefutables, que son los hechos consumados, el caso del ex Místico  fue una estrategia de promoción perfectamente elaborada por la WWE con miras a reforzar su nuevo "juguete", su producto latino -mexicano, más específicamente- de elite con miras a sus próximas y primeras funciones para la TV en territorio nacional.

Muchos se quejaban de un Sin Cara "usurpador", refiriéndose irónicamente al original Místico, es decir Incógnito/Hunico.  Otros hablaban de "justicia poética", pues de todos es sabido que el personaje Místico le fue robado a Hunico, no por el talentoso Místico "famoso", sino por el CMLL, que le arrebató su historia, nombre y proyecto al joven proveniente de Juárez.  Si bien no podemos descartar que el personaje fue hecho grande por el Místico hermano de Argos y Argenis gracias a su inigualable calidad, pensar que la WWE "hacía justicia" es como creer que Al Capone fue un hombre honrado. La WWE no hace justicia, su historia no la deja ver como el Robin Hood de la lucha libre sino todo lo contrario. Es de suponerse, incluso, que el hecho de haber sido Hunico el elegido no sea necesariamente por la historia previa con el personaje, sino por ser el único (o el Hunico, si se tolera la ironía) con las características para tomar el rol de "Fake Sin Cara".

Volvemos a hablar de historia: si los hoy "fans a toda prueba" de la WWE supieran un poco de la empresa que adoran, sabrían que uno de los mayores fiascos en su historia fue la creación, en 1996, de las falsas versiones de Diesel (interpretado por Glane Jacobs, hoy conocido como Kane) y Razor Ramon (que fue Rick Bogner, conocido en New Japan como Big Titan), tras la salida de los originales, Kevin Nash y Scott Hall, con destino a WCW.  Las nuevas versiones fueron reprobadas duramente por los fans y prensa de la época, lo que obligó a su desaparición, no sin antes ganar ul premio como la táctica promotoril más infame otorgado por Pro Wrestling Illustrated.  

En una época de competencia encarnizada contra WCW, la WWE utilizaba tácticas absurdas y desesperadas, pero en una era en que se ha convertido en  un monopolio transnacional, ¿Necesitaría generar una copia de un personaje que tiene sólo unos meses de proyección?

Voy a compartir algunos -quizá no todos- de los puntos que, desde mi óptica, señalaron siempre que Sin Cara -Místico en el CMLL- volvería a su sitio para encarar al impostor:

  • Los comentaristas originales de WWE continuaban señalando la trayectoria de Sin Cara en México como si se tratara de Místico "famoso", práctica poco usual en una segunda versión de un personaje: cuando Razor Ramon fue suplantado, lo mencionaban como de Miami, Florida (siendo Bogner canadiense), pero no decían, por ejemplo, que había sido Campeón Intercontinental (logro del anterior Razor, Scott Hall). 
  • Desde el debut del segundo Sin Cara (Hunico), enfatizaban en que "había ganado peso". Si WWE quisiera ocultar la "suplantación", no marcaría las diferencias, menos las físicas, entre el anterior Sin Cara y el nuevo.
  • Sin Cara (Hunico) no copiaba los movimientos de Sin Cara (Místico), al menos no al pie de la letra, como lo hicieron Diesel II (que como Kane continúa haciendo numerosas movidas de Kevin Nash, como el sidewalk slam y los codazos al rival colocado en los esquineros) y Razor Ramon II, cuyos repertorios se volvieron la copia exacta de los de Nash y Hall.
  • Si a alguien le quedaba duda, la agresión a Bryan Danielson, a quien venían manejando como amigo de Sin Cara y el hecho de que cuando el Sin Cara (Hunico) habló, se enfatizó en que "Sin Cara no habla",  fueron la cereza en el pastel para, ahora sí, afirmar que pronto veríamos de nuevo al primer Sin Cara. Y así fue.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Las contrataciones bomba: la verdadera sal y pimienta


Hace unos días leí un tópico en un foro, donde se especulaba sobre la luchadora de Triple A, Sexy Star. Según la persona que inició el post, ella estaba por dejar AAA para ingresar al CMLL. Esto, como es sabido, no ha ocurrido, afortunadamente para la regia y sus fans. Apenas por los días de Héroes Inmortales IV se dio una polémica similar, cuando se especuló que el máximo luchador del CMLL, El Místico, estaría abandonando su empresa para integrarse a AAA. Tampoco sucedió.

Interesante máxima podríamos configurar: la llegada a un elenco de un luchador proveniente de la empresa competidora, es, citando a varios cronistas especializados, la sal y la pimienta de la lucha libre. ¿Qué persona interesada en este negocio, no se sentiría atraída por la sola idea de ver a Místico en Triple A?...   Seguramente ninguna. Hasta los defensores más reaccionarios del Consejo Mundial de Lucha Libre voltearían a mirar a AAA si esta contratación en verdad llegase a ocurrir algún día, así como todo el medio de la lucha estuvo atento a Héroes Inmortales IV.

También para los fanáticos, al menos para los más enterados, la transición de luchadores de una empresa a otra es una bella cuasi-utopía, misma que en algunos casos nunca se realiza, pero que, favorablemente para esta mayoría de aficionados, en muchos otros pueden ver cristalizados sus sueños.  Los fans, todos, desean -deseamos- ver a las dos empresas de lucha libre más importantes, en el mismo evento. Aunque recordamos bien las experiencias anteriores en el rubro, la posibilidad de ver a las dos empresas haciendo algo juntas para eventos coyunturales no se ha concretado por la mentalidad antediluviana que prevalece en el CMLL. Sin embargo, a través de los años hemos visto cosas tan raras como a Shocker y Felino en AAA, y a Charly Manson,  Kráneobrije, León Psicosis II Negro y otros más en la México (aunque éstos, salvo Charly, nunca fueron grandes estrellas en Triple, pero con todo y eso han cumplido, si se quiere de forma parcial, con el efecto "mágico" del  imaginario crossover de empresas).

No podemos dejar de lado otro factor, aquel que potencializa y desarrolla la mayor parte de las actividades productivas que existen: la competencia. Gracias a ella, WWF y WCW sostuvieron la guerra más encarnizada frente a millones de espectadores en los noventa, misma que desarrolló rápidamente al wrestling, y que en un final de película,  a inicios de la década siguiente, fue ganada en forma definitiva por Vince. De ahí en adelante, la única derrota fuerte de McMahon fue la sufrida ante la organización ambientalista  homónima, WWF, que le quitó los derechos de dichas siglas, evento que originó la nueva era de la empresa: WWE.  Estos acontecimientos marcaron el inicio de la etapa actual en el wrestling, proceso que describiremos más adelante.

Los luchadores, como cualquier trabajador, buscan acceder a la que consideran su mejor opción para escapar del estancamiento profesional, y al existir opción en el mercado con una oferta laboral similar, o inclusive  superior, deciden dar el salto. Algunos, como en casos perfectamente conocidos, "coquetean" y se arrepienten, deciden permanecer en su empresa, unos por miedo al cambio y otros por comprender claramente una triste -o feliz- realidad aplicable a casi todos los luchadores: ninguna empresa de lucha libre va a "clavar" a sus estrellas base por un foráneo, al menos no por mucho tiempo, al menos no en detrimento de sus propios valores e imagen de marca. Muchos pensarán inmediatamente, contradiciendo esta afirmación, en el caso de Dr. Wagner Jr., quien en realidad es un elemento que inició su carrera y forjó gran parte de su estilo en la UWA, así que no contaría como "original" del CMLL, aunque se reconozca que publicitariamente su estancia en esta última le ayudó mucho para ser lo que ahora es. Sin embargo, no es para tanto. Wagner no es un nativo del CMLL como muchos piensan.  Por el contrario, si vemos la otra cara de la moneda, encontraremos que los casos que apoyan este argumento abundan en la lucha mundial, como el del ex campeón mundial en WCW, Ron Simmons, que como Faarooq en WWF no volvió a ser el mismo:  la apuesta más inteligente siempre será desarrollar talento y personajes propios, pero nadie rechaza tampoco un goal tan imponente como contratar a un Místico o Wagner o L.A. Park, por la oportunidad de negocio a plazo inmediato que esto plantea.

Mientras la industria de la lucha libre siga teniendo un aspecto oligopólico, con al menos dos opciones fuertes -descartando esta vez, por cuestiones obvias de carente  infraestructura , a las empresas pequeñas y promotores independientes- , seguirá existiendo el "intercambio"  de talento que  permite a las grandes promociones refrescar su roster y con ello la manera en que los fans observan su espectáculo. Cuando una de las empresas somete a la otra y la actividad se convierte en un monopolio, esta "sana" correlación entre empresas y talento cambia radicalmente, como sucede en el wrestling, donde, salvo notables excepciones como Kurt Angle y Jeff Hardy -que decidió salir por su pie de WWE antes de su polémico conflicto legal-  los luchadores de WWE entran a TNA hasta ser despedidos de la primera, con lo que la segunda adquiere la imagen de "tiradero" de talento viejo del emporio de Stanford.

Para cerrar mi comentario sobre este interesante tema, un balance sobre las contrataciones de un elenco a otro que han hecho algún ruido en los últimos dos o tres años. Lista realizada a riesgo de omitir ciertos nombres, y que no está basada en el origen primigenio de los talentos:

CMLL en AAA
  • Dr. Wagner Jr., uno de los símbolos que el CMLL había adoptado, aunque Wagner era, como hemos dicho ya, un elemento forjado en El Toreo. Su llegada a Triple fue una gran contratación, que no fue directa, pues Wagner venía de estar -en uno de los pocos casos de éxito conocidos en dicho sector- en el circuito indie.
  • L.A. Park, quien no venía del CMLL, pero caminaba de ese lado, se menciona este nombre por ser la contratación del año y quizá de la década.
  • Marco Corleone, un luchador que gozaba de un buen cartel en el CMLL y que fue atraído por la mayor popularidad de AAA. 
  • Alex Koslov y Rocky Romero, casos similares al de Marco. Tipos que no hablaron pestes del CMLL, simplemente lo dejaron por encontrar un lugar más ad hoc con sus aspiraciones profesionales.
  • Heavy Metal, que aunque empezó en realidad en la México, su nombre de batalla, proyección y desarrollo como estelar, etcétera, sí son originarias de AAA.  Erick Casas siempre lo supo y decidió continuar su carrera en AAA tras varios años de ser un ejemplo claro de cómo una superestrella en una empresa es comúnmente atascado en el fango cuando se va a la competencia.

AAA en CMLL



  • "Invaders pack": Kraneobrije, Psicosis II, Maniaco, Histeria II, Charly Manson. Grupo tremendamente sobrevalorado, donde Psicosis II dejó de ser II y pasó a ser Psicosis a secas para muchos interneteros, que creen firmemente en el imbécil argumento de que pisar la México es para un luchador como si un cura de Tlacopac oficiara misa en la Capilla Sixtina. Los de la "invasión", como es evidente, son elementos cuya mejor época ha pasado y que en Triple A, salvo Manson, nunca hicieron nada relevante, pese a haber contado con la exposición en numerosas estelares y  gozado de un buen nivel publicitario. No fueron directamente una contratación proveniente de AAA, pues todos ellos se encontraban semirretirados o como "independientes", algunos trabajando con Los Perros del Mal, empresa que decidió, finalmente, hacer tratos con AAA en vez de utilizar a los luchadores que salieron por haber dejado de ser programados, en un caso similar al de la correlación WWE-TNA.
  • Pegasso y Rey Cometa Jr., dos preliminaristas de AAA que siguen en la misma, o peor situación, en el CMLL, al grado que no han sido considerados para la "invasión", quizás por la correcta apreciación del hecho de que no son luchadores de arraigo en el público, y han estado estacionados desde que llegaron a la México. No queremos dar ideas -aunque sabemos que en el CMLL las ideas no existen, o no son escuchadas por sus líderes-, pero aún podrían utilizarlos si copiaran el génesis de La Milicia. Hablo de integrar a estos dos en una lógica donde los luchadores que han estado ligados en el pasado a AAA o a los indies, pero que están relegados en el CMLL, se rebelaran. Claro, eso si en el CMLL hubiera un buen cerebro y éste fuera escuchado. El ángulo de la invasión es para el CMLL como el affaire de Clinton con Mónica: divertido, refrescante, pero altamente incómodo, indeseable y digno de no repetirse, pues genera una conmoción interna difícil de apaciguarse, que llevó a Místico a salir de quejoso en el Record. Sorry, Pegasso y Rey Cometa Jr. Ojalá su arrojo en el ring llegue a ser tomado en cuenta. ¿Alguien recuerda que Cometa fue de la Fuerza Aérea?
  • Princesa Sugeith y Sahori, luchadoras bastante nutridas en recursos, que seguramente pasarán sus últimos años como luchadoras allá.  Es difícil saber si están mejor o peor que en AAA.
  • Mr. Niebla, un luchador inconstante y con graves problemas personales que afectan su estabilidad así como el trabajo a mediano plazo.
  • X-Pac, un caso chistoso porque el CMLL creía ya habérselo llevado, hasta lo programó en su debut como retador a su título semicompleto -buen matchmaking, pues Waltman es el peso semicompleto más importante de la historia del wrestling-. No debería estar en la lista pues el "Kid" nunca luchó para ellos, pero ejemplifica bien lo poco atractivo que es estar en el CMLL para un luchador que, al provenir de otra parte, no se deja "marear" por la conocida cortina de humo que el CMLL vende a los talentos: la idea de la catedral de la lucha libre, la del  doctorado que es para un profesional pisar la Arena México y otras estupideces por el estilo en las que cada vez menos luchadores, afortunadamente, creen.


Va resultando obvia una cosa:  a Triple A no le afectaría si en realidad varios talentos decidieran cambiar el trabajo y la proyección de un modelo de marketing que si bien no es perfecto sí cuenta con benefits publicitarios diversos en medios y licencias, por el sometimiento a un modelo retrógrada de promoción y a un raquítico sistema de trabajo basado sustancialmente en la "participación por porcentajes", tan disfuncional que su máxima estrella aparece en los medios quejándose de las bajas garantías y las escasas fechas disponibles. Si la experiencia de la salida, en los noventa, de Konnan con todo el "grupo latino" de WCW y un numeroso conjunto adicional, no hubiera sido superada por Antonio Peña, si la salida de Hogan, Macho Man, Diesel Razor Ramon, el propio X-Pac (como 1-2-3 Kid) y otros, no hubiera sido superada por McMahon, o si el CMLL no ha sobrevivido a la formación de Los Perros del Mal; si AJPW hubiera caído tras la muerte de Giant Baba y el posterior exilio que dio origen a Pro Wrestling Noah, entonces creeríamos, como lo hacen los ojos menos analíticos, que la partida de algún luchador o luchadora puede enterrar a Triple A. Visiones catastrofistas y necedades de quienes se resisten al cambio: 18 años y medio y la empresa que fundó Antonio Peña luce más fuerte que nunca.

domingo, 3 de octubre de 2010

Ni el CMLL ha crecido ni la WWE es mejor... rompiendo récords y paradigmas

Hace poco leí  un blog que sostiene que, en el aspecto ratings, AAA está teniendo una ventaja menor a la que históricamente había tenido, particularmente en relación a la otra empresa luchística mexicana con difusión a través de la televisión abierta, el CMLL.

Este es un tema un tanto complejo, primero que nada por las características particulares de América Latina en cuanto al desarrollo de la industria de la televisión, que luce en pañales si la comparamos con su similar norteamericana.  En Estados Unidos, hablar de niveles de audiencia es cosa de todos los días no sólo para la gente directamente implicada en la producción de contenidos, sino hasta para el espectador promedio; los datos al respecto fluyen con extrema rapidez en internet y no es nada extraño que éstos sirvan para auto influirse, es decir, cuando cierto sector de espectadores revisa los números y se percata de que determinada emisión tiene un promedio bajo,  suele considerar el dato como elemento de valoración, restándole relevancia a mirar el programa en cuestión.  Este efecto suele reducir aún más la audiencia hasta borrar el show del mapa.

En el wrestling, los ratings fueron el factor medular del desarrollo de la industria y de la posterior instauración de un monopolio, cuando Ted Turner, "el billonario Ted",  decidió comprar WCW para competir con Vince McMahon y su WWF.       Como ya se sabe, WCW logró capturar una gran audiencia y convertirse en un monstruo gracias a la infraestructura de medios en posesión del propio Turner, principalmente gracias a los canales Turner Network Television (TNT), que transmitía el programa WCW Nitro, y en segundo lugar TBS Superstation, que emitía WCW Thunder.    Gracias al tremendo poder financiero de Turner, WCW (que era nada menos que una división del conglomerado propiedad del billonario, Time Warner) logró firmar a estrellas de finales de los 80 como Hulk Hogan, Randy Savage, Ted DiBiase Sr.,   Big Bubba (Big Bossman) y muchos otros, sumándolos a los astros ya consolidados en la propia NWA/WCW, encabezados por Sting y Ric Flair.     Sin embargo y pese a todos estos fichajes, la WWF seguía ganando en ratings.     Eric Bischoff, el hombre que Turner colocó a la cabeza de WCW y al que en esta era conocemos por su participación como booker en TNA, narra en un documental una conversación sostenida por Turner y él, en la oficina del magnate: Turner pregunta a Bischoff qué necesita para vencer a WWF.    En el documental, Bischoff confiesa que no esperaba un sí como respuesta cuando solicitó a Turner: "Dame un primetime" (horario estelar).    Bischoff toma el teléfono y ordena a su secretario: "Apártame dos horas todos los lunes por la noche en TNT".  Así nació Monday Nitro, y también comenzó la pesadilla de McMahon, cuando RAW, que tenía el mismo primetime pero a través de USA Network,  fue derrotado en los ratings.

El detonante principal de la imponente racha de victorias en el rating de Nitro sobre RAW fue, sin duda y como pocos podrían cuestionar, la excelente e innovadora historia del nWo: la contratación de Scott Hall y Kevin Nash, conocidos en WWF como Razor Ramon y Diesel, y el inédito turn a rudo de Hogan, sumados a la simulación de una "invasión" de estrellas provenientes de WWF, que incluía a los invasores usando las propias frases burlescas de una campaña de desprestigio empleada por McMahon, en la que se burlaba de Turner, Hogan, Macho Man y del entrevistador "Mean" Gene Okerlund.    Un éxito total.

Aunque el debut de "Total Package" Lex Luger, que había estado trabajando por acuerdo verbal en WWF,  en el primer Nitro, logró que la segunda edición del show venciera a RAW, no fue sino hasta que llegó el nWo que WCW logró consolidar su ventaja, desde mediados de 1996 hasta inicios de 1998, derrotando consecutivamente y semana tras semana a RAW, en un total de 81 semanas consecutivas.  De esta racha increíble, los analistas de la lucha americana han hablado hasta el cansancio, por el duro golpe que representó, mediática y financieramente hablando, para una WWF que palidecía ante el buen manejo de historias y personajes de Bischoff y equipo.    Scott Hall dijo en una entrevista que, en esa época, los fans no se preguntaban: "¿Te gusta WWF o WCW?", sino "¿Te gusta WCW o el nWo?"   Señores, eso es un ángulo exitoso de una invasión, porque srvió a WCW para tener un dominio aplastante en los ratings de sus seriales así como en venta de PPV, mercadería, etcétera.  Cosa que no ha pasado con el ángulo de la "invasión" de los jobbers y midcarders que están en el CMLL, empresa que aún está distante de mantener una racha victoriosa sobre AAA en el rubro.

Volviendo con el blog citado al principio, éste se jacta de que en una o dos ocasiones el rating del CMLL ha superado al de Triple A.   Si en México existiera una cultura del registro y el análisis histórico como la que se ha desarrollado en el wrestling, seguramente estaríamos asombrados, pues en la historia de la lucha mexicana se contarían 18 años de victorias, semana tras semana, de AAA sobre el CMLL.   Si hacemos números, tenemos que un año cuenta con 52 semanas, 52 por 17 son 884, viéndonos generosos y considerando que la hegemonía de AAA se rompió en 2009 -descontando además, como un plus, los meses transcurridos del 18 aniversario de AAA a la fecha-.       Bueno, pues con tanta laxitud y buena voluntad para reconocer al CMLL su notable esfuerzo, AAA ha batido el récord de WCW venciendo al CMLL por  884 semanas consecutivas, la mayoría de ellas por el doble o más de rating y en ocasiones por el triple.   Aún hoy en día el rating de prácticamente todas las semanas (sin considerar la una o dos veces que el CMLL ha estado arriba) sigue poniendo visiblemente encima a AAA.    Al parecer el "excelente manejo" de la historia de la invasión de los midcarders al CMLL  no ha servido de gran cosa, pues siguen siendo derrotados, sin que haya un viso claro de que eso cambiará a corto plazo.

Tal vez el CMLL considera un éxito el presentar a un Psicosis II y a un Histeria II a los que, como dato aparte, mucha gente afín a ellos denostó por más de una década, o a un Alebrije incapaz de lograr una dieta exitosa y de cumplir la petición de bajar de peso que le hiciera AAA, o a un Monster que no es el original, o a un Charly Manson apostando la poca cabellera que le queda ante una credibilidad nula ganada a pulso por dejar tirado Héroes Inmortales III y por cometer un lamentable fraude apostando un  Campeonato Nacional Completo que había perdido días atrás.    Como lo planteamos el post pasado, la lucha libre como toda actividad creativa está llena de percepciones subjetivas, de abstracciones.   Probablemente ver a estos elementos en una arena semivacía, o con tres llenos al año, y con uno o dos puntos debajo en los ratings, es para ellos un éxito.  ¡Y qué bueno, que cada quien siga con su propia idea de lo que el éxito es!  ¡Que el CMLL siga así!

Hay dos  factores más a considerar que diferencían la batalla entre WWF y WCW de la sostenida por AAA y el CMLL: ambas empresas mexicanas han estado siendo históricamente transmitidas en diferentes horarios y días, aunque esto último en fecha reciente cambió, ambas eran emitidas en domingo y aún así AAA tenía mayor audiencia, como si el público aprovechara las dos horas del CMLL para dormitar y despertase cuando daba inicio AAA Sin Límite.

El segundo factor es la interrogante: ¿Por qué entonces AAA ha bajado su audiencia a últimas fechas y el CMLL se ha acercado más?


La respuesta es sencilla y nos regresa a la historia escrita líneas arriba: en el wrestling hubo un ganador, Vince McMahon derrotó a Ted Turner, compró y exterminó WCW,  se quedó con todo el pastel para sí y decidió sacar masivamente su producto de Estados Unidos.   La WWE llegó a televisión abierta en México, cumpliendo la necesidad de "lucha espectacular" para muchos connacionales.    Aquí surgen más falacias: "WWE es mejor que AAA", "AAA es la WWE región 4" y cosas así, afirmaciones que de entrada parecen racionales, pero si uno las analiza a fondo les irá encontrando parecido a los comments que aparecen en Super Luchas, del tipo "John Cena maestro saijajin".   La respuesta a esta interrogante también se encuentra en este mismo post, en la misma historia escrita arriba.  Se llama p-r-i-m-e-t-i-m-e.     En México también existen los horarios estelares en la TV, quien no lo crea puede acceder al sitio corporativo de Televisa y checar los costos de los espacios publicitarios, ahí queda claro, por el valor de los mismos, cuáles son las mejores horas del día para anunciar un producto, porque son las que cuentan con más audiencia.  El "secreto" de la WWE está bien claro, y no es el muy válido elemento del producto innovador que llega a México a romper todos los esquemas -de hecho WWE está en uno de los peores baches creativos de su historia-.    Se trata del horario estelar, aquel que la gente que llega cansada del trabajo o la escuela  utiliza para distaerse viendo la televisión, ése en el que es más probable que alguien esté acostado en el sillón o la cama con el control remoto en la mano, más probable que en un domingo a las 4 P.M.   WWE utiliza el horario de mejor audiencia para penetrar el mercado, lo logra y con ello satisface la necesidad de "lucha espectáculo", por lo que las familias deciden salir el domingo, o comprar una película, antes que ver AAA o el CMLL,  porque vieron el lunes RAW en horario estelar y el viernes Smackdown en horario estelar.  Ya no necesitan ver más lucha porque vieron 4 horas en la semana y ya están familiarizados con los contenidos de WWE.   El espectador promedio no es el fanboy que se vive la vida en internet buscando spoilers.   El espectador promedio no digiere más de cuatro horas semanales de lucha libre.  No se complica la vida viendo todas las empresas y aprendiendo todo sobre cientos de luchadores.    Si quitas RAW y pones en el 5, el lunes por la noche, al Chavo del Ocho, éste probablemente va a tener más rating que AAA el domingo de la misma semana.

En conclusión, y lamentando mucho romper las puñetas mentales de varios: ni el CMLL ha subido su rating, ni ha hecho nada para crecer, ni ha cambiado su anacrónico sistema promotoril, ni la WWE vino a traer un producto maravilloso que por arte de magia superó en audiencia a AAA.     Lo que sí hemos redescubierto es una cosa: AAA sí que supera al CMLL.   Ojalá éste logre su mayor triunfo, y no es vencer a AAA, lo cual es imposible para ellos, sino poner a dieta al ex Alebrije.