Mucho se habla de que las empresas de lucha libre han tenido dificultades para crear nuevos ídolos a lo largo de los 15 años que lleva este siglo. Y sin duda esta crítica es una de las más recurrentes que se pueden ver en las redes sociales, y aunque muchas veces contradigo este tipo de comentarios he de reconocer que éste tiene mucho de cierto, ya que, en efecto, la creación de estrellas de los años recientes no ha sido la más prolífica de la que se tenga memoria. Hagamos un ejercicio evaluatorio de este tema.
Antes de tocar el punto, quiero matar una gran falacia en la que mucha gente cree, conscientemente o no: todo tiempo pasado fue mejor. El creer que los luchadores de antes son mejores que los actuales sólo por ser eso, de antes, es una práctica poco crítica. Para hacer un comparativo válido entre el antes y el ahora debemos de quitarnos una venda, o varias, de los ojos, pero referiré a la que nos ciega por medio de un elemento muy frecuente: la nostalgia. Para hacer este ejercicio, debemos necesariamente hacer la nostalgia de lado. Hecho el disclaimer, sigamos.
Es común leer en las redes sociales comentarios de aficionados que critican a AAA y el CMLL y a sus actuales luchadores, comparándolos con los que antes tenían y añorando los días de gloria de estos luchadores de antaño y de lo sanas que las empresas estaban cuando los tenían en su elenco. Por ejemplo, leí un comentario de un aficionado que posteaba la imagen de un cartel de hace no muchos años en el que aparecían Dr. Wagner Jr., L.A. Park, Hijo del Perro Aguayo, Héctor Garza, etcétera, y comentaba algo así como que esos-sí-eran-luchadores, no-como-los-luchadores-de-papel-de-ahorita (sic).
Es gracioso recordar que más o menos por la época en que AAA basaba sus carteleras en los nombres arriba mencionados, recuerdo haber leído comentarios llamándolos luchadores de papel, y asegurando que Los Vipers y Los Batos Locos sí eran luchadores. De igual manera, cuando todavía Los Vipers y Los Batos luchaban en la empresa, se les llamaba luchadores de papel creados por la publicidad, copias, etcétera, mientras que Fuerza, Panther, Lizmark, Morgan, y otros que para entonces ya no estaban en AAA, esos sí eran luchadores. También cuando surgió AAA, muchos aficionados resistentes al cambio opinaban que los mencionados no eran luchadores y que las buenas luchas eran las de José Luis Barajas "El Faraón" y Alfonso "El Tanque" Dantés. Y seguramente en los tiempos de éstos también había aficionados márgaros que lloraban por la época de gloria del El Cavernario Galindo, aseverando que ésos sí eran luchadores. Es un fenómeno que se repite una y otra vez provocado por la nostalgia, esta última una venda en los ojos que nos hace poco objetivos, sesgando nuestras críticas. Lo mismo se da en muchos otros ámbitos: Kimba el León Blanco y Candy Candy sí eran caricaturas, no Dragon Ball. Dragon Ball y Los Caballeros del Zodiaco sí eran caricaturas, no Bob Esponja, y así hasta el infinito. Es un hecho: la nostalgia resta objetividad a nuestras críticas. Si YO lo vi de niño, es porque era fabuloso. Ahora que ya no soy niño, lo que le gusta a mi hijo está mal o es de un perfil más bajo que lo que a mí me gustaba. Cuestión de ego y naturaleza humana.
Bien, quitémonos ya la venda de la nostalgia y analicemos. ¿Qué ídolos de gran envergadura tiene la lucha libre hoy en día, surgidos en los últimos años?
Tras el fenómeno del Místico original y el encumbramiento mundial de Rey Mysterio, se han generado pocos ídolos de estatus permanente en México. Hay estelaristas regulares, pero no muchos luchadores han llegado al nivel de ídolo.
Vamos a hacer un ejercicio. Analizando el cartel del evento Infierno del Ring del CMLL, a realizarse el día de navidad de 2015, podemos leer los siguientes nombres en la lucha principal: Blue Panther Jr., Sangre Azteca, The Panther, Tritón, Esfinge, Pegasso, Fuego, Raziel, Super Comando, Cancerbero y Puma. Se trata de una lucha de apuestas, por lo que la ausencia de estrellas consagradas se entiende. Abajo tenemos a Carístico, quien en el pasado fuera el gran ídolo Místico, unido a Místico II, ante el ex estrella de AAA Cibernético, quien también llegó a ser taquillero y es un estelarista consolidado. Con Ciber subirán Volador Jr., un ídolo en la Arena México, y Último Guerrero, otra estrella consagrada que podría considerarse hecho en este siglo (aunque su carrera empezó años antes, de hecho con este nombre debutó en Promo Azteca). En las luchas de abajo destaca Máximo, quien para sorpresa de muchos se convirtió en Campeón Completo del CMLL, pero aún está lejos de ser un ídolo, y en el bando rudo alguien que se podría considerar un ídolo local del circuito de esa empresa: El Negro Casas.
Hablando de nombres no es un mal programa, y nos muestra que la escuela de creación de talento sigue funcionando, a pesar de que no siempre cuente con la mejor dirección. También podemos ver que los nombres fuertes (taquilleros, mediáticos) son los menos. Y así, con este tipo de programas realizados de manera periódica (quitando, por supuesto, la lucha de apuesta), el CMLL sigue sin conseguir buenas entradas en sus locales.
En contraste, llama la atención lo sucedido el domingo 27, donde la presencia de Los Dinamita, Atlantis, Rayo, Octagón, etc., logró una entrada aceptable en la México, como no se había visto en un buen tiempo. Aquí es donde la venda de la nostalgia, mezclada con el cariño que los aficionados le toman a ciertos luchadores, juega nuevamente su papel, sin importar que luchadores como Octagón ya no hagan prácticamente nada arriba del ring. Y quiero aclarar: no está mal el hecho de querer ver a esos luchadores que llevan más de 25 años en la brega, pero no podemos negar que la venda de la nostalgia hace que no le demos oportunidad a elementos nuevos; por ello la responsabilidad sobre la falta de ídolos actuales recae, en parte, en la propia afición, estacionada mentalmente en el pasado.
No obstante, el ídolo actual del CMLL, que si bien no tiene el nivel que tuvo Místico pero sí está cerca de ser el ídolo por excelencia de esa empresa, es sin duda Rush. Es un caso legítimo de un ídolo natural creado ahí.
En el caso de AAA, donde las entradas generalmente son excelentes en las plazas donde se presenta y aún tiene la ventana de la televisión abierta para exponer su contenido, la empresa ha trabajado proyectando durante años a talentos como Fénix, Daga, Aerostar, Drago, Taurus y varios más, pero sin lugar a dudas el más importante de esta generación ha sido Pentagón Jr., un hombre nacido para la lucha libre, que consigue cimbrar las arenas cuando se presenta con su gran carisma. Un ídolo nato que sin importar su papel de rudo despiadado y tramposo, es aclamado por la gente tanto en México como en Estados Unidos, donde es una de las principales figuras de Lucha Underground.
Igual que su competidora, AAA tiene muchísimo talento joven en sus filas, mucho del cual ya ocupa lugares estelares junto y ante los grandes nombres de la empresa como Rey Mysterio, La Parka y El Mesías. Sin embargo, hay que señalar que a pesar de la presencia del Cero Miedo y de las oportunidades estelares a los jóvenes, la producción de ídolos también ha sido lenta e incluso se ha recurrido en años recientes a leyendas como Los Villanos, Psicosis, Canek y otros, apelando a la nostalgia.
En la lucha libre americana se vive exactamente lo mismo, y basta con recordar las constantes apariciones en la WWE de elementos como Shawn Michaels, Scott Hall, Kevin Nash, X-Pac, Faarooq, John Bradshaw Layfield, New Age Outlaws y muchos otros ya retirados, para "calentar" los programas de televisión, sin mencionar los nombres de Sting, Undertaker y el propio Triple H. Hoy por hoy la nostalgia vende, y más considerando que los niños de hace 20 años ahora son adultos con poder adquisitivo.
Puede que esta crítica, que señala que las empresas no han creado ídolos, tenga mucho de cierto. Pero generalmente al hacerla olvidamos un factor muy importante: la evolución de los medios, que incluye la llegada y masificación del internet. A mayor oferta de medios y contenidos, mayor determinación del espectador para decidir qué es lo que ve en ellos. Así, menor "verticalidad" y centralización en cuanto al flujo del contenido que se consume. Antes, en México, la gente veía lo que Televisa decidía que iba a ver. Hoy esta realidad ya ha empezado a diluirse, y la audiencia se ha vuelto más independiente y a la vez menos impresionable. Hoy, "crear un ídolo" ya no significa, requiere, plantea, lo mismo que hace veinte años. Crear un ídolo ya no es lo que era.
La oferta de contenidos y de entretenimiento en general ha aumentado en todo el mundo (no es coincidencia que el fenómeno se repita en distintas empresas y países), y con ello ha emergido un nuevo tipo de audiencia, a la que la lucha libre tiene que impactar y enamorar para sobrevivir. La diferencia entre la época anterior y la actual es que ahora es necesario echar mano de nuevos recursos y estrategias. Los tiempos en los que El Toreo se llenaba cada domingo solamente con la publicidad que le daban las revistas de lucha libre, son historia. Los tiempos en que los aficionados reaccionarios que desean volver al pasado, también. Un réquiem para la nostalgia, mientras nos descubrimos los ojos.
Mostrando entradas con la etiqueta AAA vs. CMLL. Mostrar todas las entradas
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miércoles, 23 de diciembre de 2015
domingo, 27 de noviembre de 2011
¿Será cierto que algo sucede en el CMLL?
Una de las críticas más recurrentes por parte de los visitantes de este blog ha sido que, siendo un espacio que debería girar en torno a Triple A, generalmente publica entradas acerca de lo que sucede fuera de ella. Si bien es cierto que una de las finalidades del blog era precisamente desmentir las falacias que durante años se han utilizado para desprestigiar a la empresa Peña, también lo es que quienes piden que hable de AAA en mis comentarios tienen razón y que, sin descartar los textos del tipo que este sector no quiere ver (y que son los que generan más comentarios y seguramente, lectores) es hora de comenzar a hablar de lo que está pasando dentro de AAA y sus repercusiones.
No obstante lo antes escrito, me permitiré hacer un post más sobre el CMLL, empresa que por causa o no de Ernesto Ocampo y su equipo, es el tema del momento en la lucha libre. Todas las empresas de lucha (y mucho más allá) quisieran que se hablara de ellas en esos términos, como "el tema del momento". El CMLL, empero, esta padeciendo una inédita serie de críticas dentro y fuera de la red, por las cuales hasta aquellos que regularmente daban más importancia a la compañía Lutteroth y la defendían a capa y espada, han comenzado a abandonarlos para esgrimir posturas más críticas y, por fin, dejar de defender lo indefendible.
En internet se notan los cambios: RobViper, quien sin empacho ha admitido que, aunque le gusta el CMLL, éste se encuentra hoy por debajo de AAA, mientras que el polémico blog de enfrente (Coliseinos), se ha puesto a defender al CMLL de la marejada crítica que se le vino encima, en vez de continuar con su tradicional filia por denostar a AAA, por cierto, no siempre con los mejores argumentos.
Hay que desglosar bien los puntos. Primero, la objetividad:
- El CMLL, con todo y que está acostumbrado a entradas bajas, está registrando las peores audiencias en mucho tiempo en sus eventos en vivo.
- Varios estelares han abandonado la empresa (cosa que, en una empresa con suficiente infraestructura sí afecta, pero no es tan letal, prueba de ello el propio CMLL). Héctor Garza, Texano Jr. y Mascarita Dorada parecen ser los primeros de una larga lista, donde el primero se va de la empresa renunciando al Campeonato Mundial Completo, hecho que ha sido infravalorado, demostrando con ello dos cosas: uno, que los campeonatos del CMLL están tan mal planeados y manejados, que si su campeón máximo los deja eso es lo de menos; y dos, que a la fanaticada le importa tan poco un campeón del CMLL que nadie ha hecho gran ruido sobre el tema en los foros y demás. En Estados Unidos, si, digamos, Randy Orton, apareciera en TNA siendo el campeón reinante de la otra empresa, para ésta sería una catástrofe de proporciones bíblicas.
- Pese a su aparato de propaganda, subvencionando a revistas como Box y Lucha y teniendo un incisivo infiltrado en la directiva de Luchas 2000 (Julio César Rivera), además de tener a sueldo a casi toda la planilla de reporteros de la fuente en los diarios y de comprar inserciones en éstos de manera permanente, el gran público es cada vez más indiferente a su producto, que aunque tiene una gran calidad, es obsoleto ante el mercado actual.
Ahora la subjetividad:
- Super Luchas mantiene constantes críticas hacia ellos. Aquí las opiniones están muy divididas, y nuevamente el CMLL y sus partidarios han lanzado una cortina de humo, argumentando que dicha postura se debe a que el equipo de la revista en cuestión pretende desplazar de sus cargos a los dinosaurios Mar y Colombo, para llevar su estilo de lucha a la Arena México (pretensión que, de existir, no me parece ilegítima ante la paupérrima creatividad y cultura luchística demostrada mil veces por tales individuos).
Partiendo de lo anterior, no puedo dejar de emitir una opinión ante el hecho de que la empresa en funciones más antigua de la industria esté (me vino a la mente la palabra desmoronándose) haciendo el ridículo de la peor manera y enterrándose a sí misma, y trataré de emitirla de la manera más breve y respetuosa que me es posible:
De todos es sabido que la EMLL es una empresa que se dirige prácticamente sin la supervisión de su líder, Francisco Alonso Lutteroth; este hecho vuelve directamente responsables a sus empleados del éxito o fracaso del producto. Bien. Si ellos, el CMLL, decidieron ignorar la propuesta de alianza que Dorian Roldán les formulara, es porque tomaron la decisión, muy digna, de recorrer el camino con sus propias estrategias. Hasta aquí todo en orden, pero cuando está comprobado que dichas estrategias no son malas sino pésimas, es tiempo de cambiar el rumbo.
Los problemas del CMLL son muchos: sus personajes son malos, sus rivalidades y secuencias peores, sus fieles siguen jactándose de que el mejor talento joven está con ellos mientras programan una lucha de apuestas entre Blue Panther y Felino y por otro lado ninguno de los talentosos luchadores jóvenes toma la estafeta dejada por Místico. La crisis en el CMLL es evidente y como consecuencia de esto el talento comienza a buscar pastos verdes. Es muy fácil aplaudir al talento joven cuando no se tiene en sus filas a Wagner, L.A. Park y otros, aplaudirlo mientras se le pagan sueldos bajos basados en tabuladores, mientras se les alimenta de ilusiones, de promesas. La doctrina que habla acerca de el "honor" de luchar en la "Catedral" de la lucha libre es perecedera, no la van a creer todos y los que la creen no vivirán siempre en el dogma, la lucha libre es un negocio y sus ejecutantes necesitan ser estrellas con el nivel de vida de una estrella, con la fama y reconocimiento que por su esfuerzo merecen.
Casos sobran para darnos cuenta de que sí existe la crisis creativa de la que habla Super Luchas, uno de ellos el reciente debut de Titán y Tritón. Dejando de lado el tema del muchacho independiente que venía usando el nombre, la sola presentación de los dos jóvenes con estos personajes nos dice que ni siquiera es posible para esta gente la creación de nombres nuevos.
Durante años se habló de que AAA reciclaba nombres, pero la cloaca está destapada y cada vez es más notorio cómo se demuestra que la principal recicladora de nombres, con casi 8 décadas en esa línea, es precisamente el CMLL, que no sólo recicla sino se apropia personajes de otros, mientras AAA sólo ha peleado por la titularidad de los personajes propios.
Nombres como Bronco, Sombra, Angel de Oro, Angel de Plata, Bengala, Cholo, Diamante, Guerrero Maya, Metro, Trueno, Valiente, Tritón, Titán, La Máscara y varios más, reciclados o incluso plagiados, como en el obsceno caso de Fresbee, creación de Antonio Peña utilizada hoy con nombre y máscara en la Doctores; el robo de la imagen de Máscara Dorada, creada por Antonio Peña, la utilización descarada de marcas registradas como Alebrije y Psicosis y el hoy develado mundialmente por la WWE, hurto del proyecto de personaje de Místico en perjuicio del ahora Hunico; todo esto nos indica que, en efecto, la creatividad no es el fuerte de quienes hoy tienen las riendas de la programación en la Arena México.
Aunque muchos marks de internet sostengan que AAA recicla nombres y estallen rabiosos cuando, por ejemplo, se lanza un nuevo Psicosis, el reciclaje en el CMLL es permanente, una constante, tanto así que no sería extraño ver un nuevo Místico próximamente. Esta política, como se puede ver, es llevada mucho más lejos por la México, utilizando descaradamente aquello que no le corresponde, en aras de llenar vacíos creativos por medio de productos creados en su competencia. Por un lado cobijan a quienes hablan de que el luchador es el que hace el nombre, y por otro reciclan cien veces personajes de comprobada inutilidad y sostienen públicamente que Místico no se puede llevar su nombre porque es de ellos. Como cereza en el pastel, no se me puede ir la mención, intentan registrar el personaje de Sin Cara, creado por otra empresa, ante el IMPI.
Al parecer los presuntos creativos del CMLL no vieron el video del Fua en Youtube, porque parece faltarles motivación. Las ideas en esta empresa brillan por su ausencia y es un hecho que por más conferencias de prensa y presupuesto despilfarrado en "chayote", las cosas en esa compañía siguen por el mismo camino, el del fracaso, el de la realidad que les golpea y que va a alejar más a la gente de sus taquillas.
Si existe un problema personal o conflicto de intereses entre el CMLL y quienes lo critican, es cosa que ignoro y la verdad no me interesa mucho. Lo que es un hecho es que el declive viene con "v" mayúscula en la Doctores y que son sus propios empleados quienes han dado, a través de su ya largo tiempo como cardenales de la "Catedral", los argumentos para que la crítica los despedace. Y los seguirá deshaciendo mientras continúe teniendo elementos para ello y, sobre todo, esa crítica cuente con mayor preparación, análisis y conocimiento de la industria que aquellos que están en los escritorios de Dr. Lavista. Y termino con la obvia pero imprescindible conclusión: mientras los dueños del CMLL despiertan, las estrellas a las que dieron empuje se alejan, y los fans fieles que los sostenían comienzan a dibujar en sus rostros el gesto inconfundible del desencanto. El castigo de ellos es mucho más cruel que las críticas de Super Luchas. Ese castigo es la indiferencia. Cuando se tomen medidas, supongo, ya a nadie le va a importar.
lunes, 8 de agosto de 2011
Hacia Héroes Inmortales, ya comienzan los homenajes a Antonio Peña
Hace 22 años, en 1989, un genio llamado Antonio Peña H. tuvo una visión, una idea original: hacer que luchadores de talla pequeña lucieran los mismos equipos y nombres que los grandes ídolos de tamaño normal. Así, surgió la primera generación de miniestrellas, encabezada por Mascarita Sagrada (debutados el 22 de septiembre de 1989), en la Arena México. La idea, originalmente y como todas las que aportaba Don Antonio, fue rechazada, satanizada y desacreditada por los sectores más reaccionarios de la lucha libre profesional, desde comisionados hasta periodistas, algunos de ellos todavía allegados a la empresa Lucha Libre Internacional, que continuaba promoviendo con relativo éxito en El Toreo de Cuatro Caminos. Como siempre pasaba, la idea de Don Antonio prosperó, y el grupo encabezado por Mascarita Sagrada se convirtió en un ingrediente fabuloso que deleitaba a chicos y grandes en las arenas.
En 1991 se crea el Consejo Mundial de Lucha Libre, organismo que pretendía ser más que una simple marca comercial para denominar a la EMLL: planteado como un cuasi cuerpo colegiado, que aglutinaría promotores y los incluiría en la creación de directrices, el CMLL tuvo como una de sus primeras labores la implementación de campeonatos mundiales propios, mismos que serían exclusivos del circuito coliseíno. El CMLL tuvo su propio campeón mini, en la persona de Mascarita Sagrada.
Pasado el tiempo, ya en 1992, Don Antonio deja PROMCR (Promociones México-Coliseo-Revolución, el CMLL, pues) y forma AAA. Los mejores minis de la división se van con él, así como la mayoría de los mejores "tallas normales" de las dos empresas. Los miniestrellas se convierten en una pieza importante en la nueva compañía, donde llegan a participar interactuando con los luchadores de talla normal en los polémicos Relevos AAA y más tarde en paridad, en la modalidad Sécond-Mascota.
Volviendo al presente, hace poco leí en un periódico que el CMLL estaría festejando el "19" aniversario de los miniestrellas, y me dí cuenta que la empresa está contando mal, pues en 2011 estarían cumpliendo 22 años y no 19. Son 19 desde que Don Antonio se fue de la México, no desde que nació la división en esa empresa. En su ring, los miniestrellas (aunque camuflajearon el nombre poniéndoles "Pequeños Estrellas") tienen 22 años y no 19, debutaron en 1989, con casi 3 años de existir cuando sus mejores exponentes dejaron ese elenco para ir a AAA.
Disfrazar la cifra, aparentemente por desvirtuar que esta implementación la hizo Antonio Peña, hace ver al CMLL, nuevamente, como una empresa paranóica, que teme hasta de su propia historia, cual ratón en el hocico de un gato. El hecho de negar que la división surgió en 1989 es como si se dijera que el personaje de Stone Cold Steve Austin nació en el momento en que Vince Russo abandonó la empresa McMahon, y en el aniversario de esa fecha se le diera un reconocimiento a Austin.
Como quiera que sea, vaya un aplauso a todos los miniestrellas que nos han dado grandes momentos a los aficionados en este, su 22 (veintidos) aniversario, y también un reconocimiento al CMLL por homenajear a Antonio Peña a través de estos festejos, que hasta una torneo de apuestas involucran. En el mismo tenor, todos esperamos la fiesta para conmemorar el aniversario de la implantación en México de la lucha en jaula.
Antes de Héroes Inmortales, recordamos al gran creativo de la lucha libre mexicana y padre de los miniestrellas, Don Antonio Peña.
En 1991 se crea el Consejo Mundial de Lucha Libre, organismo que pretendía ser más que una simple marca comercial para denominar a la EMLL: planteado como un cuasi cuerpo colegiado, que aglutinaría promotores y los incluiría en la creación de directrices, el CMLL tuvo como una de sus primeras labores la implementación de campeonatos mundiales propios, mismos que serían exclusivos del circuito coliseíno. El CMLL tuvo su propio campeón mini, en la persona de Mascarita Sagrada.
Pasado el tiempo, ya en 1992, Don Antonio deja PROMCR (Promociones México-Coliseo-Revolución, el CMLL, pues) y forma AAA. Los mejores minis de la división se van con él, así como la mayoría de los mejores "tallas normales" de las dos empresas. Los miniestrellas se convierten en una pieza importante en la nueva compañía, donde llegan a participar interactuando con los luchadores de talla normal en los polémicos Relevos AAA y más tarde en paridad, en la modalidad Sécond-Mascota.
Volviendo al presente, hace poco leí en un periódico que el CMLL estaría festejando el "19" aniversario de los miniestrellas, y me dí cuenta que la empresa está contando mal, pues en 2011 estarían cumpliendo 22 años y no 19. Son 19 desde que Don Antonio se fue de la México, no desde que nació la división en esa empresa. En su ring, los miniestrellas (aunque camuflajearon el nombre poniéndoles "Pequeños Estrellas") tienen 22 años y no 19, debutaron en 1989, con casi 3 años de existir cuando sus mejores exponentes dejaron ese elenco para ir a AAA.
Disfrazar la cifra, aparentemente por desvirtuar que esta implementación la hizo Antonio Peña, hace ver al CMLL, nuevamente, como una empresa paranóica, que teme hasta de su propia historia, cual ratón en el hocico de un gato. El hecho de negar que la división surgió en 1989 es como si se dijera que el personaje de Stone Cold Steve Austin nació en el momento en que Vince Russo abandonó la empresa McMahon, y en el aniversario de esa fecha se le diera un reconocimiento a Austin.
Como quiera que sea, vaya un aplauso a todos los miniestrellas que nos han dado grandes momentos a los aficionados en este, su 22 (veintidos) aniversario, y también un reconocimiento al CMLL por homenajear a Antonio Peña a través de estos festejos, que hasta una torneo de apuestas involucran. En el mismo tenor, todos esperamos la fiesta para conmemorar el aniversario de la implantación en México de la lucha en jaula.
Antes de Héroes Inmortales, recordamos al gran creativo de la lucha libre mexicana y padre de los miniestrellas, Don Antonio Peña.
lunes, 20 de junio de 2011
Balance de Prometeo sobre las dos grandes funciones del fin de semana
La historia de la crónica luchística, por no ir más lejos, demuestra que, para establecer juicios acertados, es necesario esperar a que los acontecimientos se desarrollen: no lanzar anatemas a priori, sino evaluar todos los elementos cuando éstos ya son visibles, pues los hechos se han consumado. Así, basándonos en argumentos sólidos, construír opiniones que aporten.
Por esa razón, he esperado un lapso considerable, hasta después del evento magno de AAA y de la lucha de apuestas del CMLL, para emitir un punto de vista.
Si antes de entrar en detalle me refiero a cuál creo que es el saldo para ambas promociones luego de sus eventos, afirmaré que éste es positivo. No solamente es benéfico para AAA y para CMLL, sino para toda la lucha libre mexicana en su conjunto: soy un firme defensor de la tesis de que, sin AAA y el CMLL, la lucha libre mexicana no sería la industria millonaria que genera miles de fuentes de trabajo, no sería la generadora de un espectáculo de vanguardia, uno de los pocos shows masivos, si no es que el único, donde México se encuentra en un nivel no sólo competitivo sino de liderazgo. Ni DTU, ni IWL, ni EAW, UWE, etc., etc., son empresas que cuenten con la infraestructura, el talento y la exposición para mantener vivo el negocio, y menos para servir de fuente de trabajo a los luchadores profesionales -los estrellas, aquellos que viven o podrían vivir de su actividad en el ring, círculo al cual, sin excepción, todos los de esas pequeñas promociones quisieran llegar-.
Así las cosas, el hecho de que AAA y CMLL hayan conseguido, con 24 horas de diferencia, excelentes entradas en sus respectivos eventos, nos habla de que tenemos una industria más sólida que lo que la WWE quisiera, en su insistente embestida sobre México.
El pasado reciente nos ha dejado ver cómo Dorian Roldán ha buscado una alianza con el CMLL, misma que no se dio debido al orgullo, la abulia y quizá la falta de visión del dueño de la empresa de la Doctores. Sin embargo hay un factor que no se ha mencionado con todas sus letras, y que si no estuviera convencido de que el CMLL es operado por gente ciega, sorda, muda y tal vez tarada, creería que la decisión de no unirse con AAA contra el enemigo común fue un acierto: la competencia hace crecer a la industria. El mejor ejemplo, por obvias similitudes, que puedo utilizar respaldando esta afirmación, es el crecimiento del propio wrestling. WWE es lo que es, gracias a la competencia con WCW en los noventa. Gracias a las Monday Night Wars, el wrestling en su conjunto se desarrolló rápidamente, en cuestión de una década, de locales de 3000 aficionados y un evento grande con un local monstruo al mes (justo como AAA y casi también el CMLL) a una industria que cotiza en la bolsa, que se presenta en locales tipo PPV dos veces por semana, y llena. Quien vivió como espectador esa etapa, sabe a lo que me refiero; asi entonces la competencia entre AAA y el CMLL es capaz de llevar, como sucedió, a que dos grandes eventos en la misma ciudad y con un día de diferencia sean exitosos. Veamos el caso individual de cada una de las dos empresas:
AAA tras Triplemanía XIX
Triplemanía XIX fue un éxito total, y es lógico, pues tuvo una gran campaña de promoción, un éxito que además llevó a fortalecer la alianza con TNA (una alianza real, no como la que tuvo efímeramente con el CMLL, donde nunca vimos estrellas de la talla de Jarrett o el campeón mundial en turno, en la México, aunque sí estuvieron luchadores de gran calidad como los MCMG).
Triplemanía y su contexto previo me recordaron un relato del escritor guanajuatense Jorge Ibargüengoitia (qepd), de su libro autobiográfico El rock de la cárcel, donde el protagonista es detenido por fumar marihuana y trasladado a la capital. Llegando a las afueras, uno de los policías señala las luces de la orbe y dice algo como: "¿Ves lo que está allá? Todo eso es mi territorio". En futuras referencias que el autor hace a dicho policía, lo menciona como "el dueño de la Ciudad de México". El CMLL, cada vez que AAA anda por estos lares, se comporta como ese policía. El Consejo siente el ansia irrefrenable de demostrar al mundo que es el dueño de la Ciudad de México, aunque esto le cueste destapar, uno tras otro, a los pocos luchadores conocidos que le quedan. Aún así, con todo y la máscara que cayó, Triplemanía fue un éxito en todos los sentidos, una muestra más de que no importa que una minoría forera se desgarre las ropas criticando, porque una verdadera masa sedienta de entretenimiento sigue ciegamente a AAA cuando ésta tiene un evento de esta índole, y que de los otros, la minoría, se puede esperar que se queden en su casa trolleando o, incluso, que compren un boleto para ser testigos de la historia.
El CMLL tras su evento
Si bien la empresa Lutteroth sufre de una dolorosa carencia de estrellas taquilleras, ése no es su problema principal, sino la falta de talento y de convicción de quienes la dirigen. Un entorno donde todo se mueve entre familiares y compadres, donde prevalecen los favores a cambio de pomos y la resistencia al cambio es la principal directriz, no es óptimo para que una compañía progrese. El CMLL deja ver que sufre el duro lastre de una política donde el gato deja que los ratones jueguen. La mayoría de las empresas privadas, sobre todo las que son exitosas, tienen un estricto control sobre sus empleados, y aquí pareciera que sólo importan las opiniones de diversos grupos de interés, cuyo objetivo es posicionar a sus amigos y mecenas, no desarrollar la compañía. Su pleito con Super Luchas, donde se ha llegado a utilizar a un payaso disfrazado de periodista (el conocido pesetero Javier Muñoz "Camarín") como argumento para señalar un supuesto complot de Super Luchas, es sólo una muestra más del clima de cacería de brujas que prevalece en sus oficinas, donde los propios empleados (Pánico, Colombo, Sandra Granados, Julio César Rivera) generan chivos expiatorios para buscar la paja en el ojo ajeno y evitar así que su cloaca de corrupción, pero sobre todo de ineficiencia, salga a relucir a los ojos de su patrón. Enrique Yniesta, un joven periodista, todavía de edad escolar, es otro ejemplo de ello, ya que él fue el causal de una amenaza de veto contra Box y Lucha que orilló al chico a salir de la revista de Camacho.
El CMLL está optando, conscientemente o no, por la también buena opción de buscar la competencia y no la unión con AAA, sólo que no parece considerar que históricamente ha estado muy por debajo de la empresa Peña en audiencias, y que eso puede llevarlo a estancarse aún más en un momento crítico en su historia. Siguen siendo la empresa más antigua del mundo y eso les dota de un halo de seriedad, pero cosas como su intento por registrar a Sin Cara solamente dejan ver que están desesperados, y que siguen sin comprender que esto es un negocio y no hay que tomarlo personal, guardar rencores absurdos, nada más falta que cuando Místico salga de W, le apliquen aquella de que está en la Paco's blacklist y que no puede volver, aunque venga calientito y sea todo un imán de taquilla. ¿Estúpida decisión si así fuera?... Sí, pero es el CMLL y de ellos se puede esperar todo, si el Cardenal Alonso está "enojado" porque tal o cual persona se fue, ¡Cuidado! Porque nunca podrá volver a pisar la sacrosanta catedral.
Innegable es que aquellos que se van, es porque su talento los hace proclives a recibir propuestas de otras promociones, como el caso de Averno y Místico, o incluso de su hermano Argos, o en su momento de Konnan, Octagón y multitudes de luchadores que los han dejado; y los que se quedan no lo hacen por lealtad (salvo casos contados como el de Atlantis), sino porque a) No interesan a otra empresa, o b) No saben que les puede ir mejor en otro lado. Como sea, el CMLL tiene un gran inconveniente: manejado por gente que en el mejor de los casos luchó en la Pista Revolución y que pareciera que no tiene creatividad alguna, está destinado al fracaso en la competencia a la que han decidido ir. Tal vez esa empresa pueda seguir operando hasta el fin de la humanidad en números negros, pues su estructura con locales propios, concesiones y patrocinios se lo permite, pero eso no es competir, sino subsistir.
Si eligieron confrontar a AAA, ésta parece dispuesta a hacerlo, pero teniendo presente que el enemigo común es el emporio de McMahon. Una cosa es competir con el CMLL, y otra muy diferente es que éste sea el verdadero enemigo.
Aquel que siempre funciona en plan de intervención, como aspiradora corporativa, y oprime a otras empresas (incluyendo a TNA), es un enemigo y no un competidor. Es una amenaza para toda empresa de menor tamaño. Desde AAA, TNA y el CMLL, hasta las sobrevaloradas indies. Ese enemigo es la WWE.
La entrada que el CMLL tuvo, que fue buena, habla de que es una empresa que sabe sobreponerse a factores como un bloqueo promovido -con justa razón o no, no tengo elementos para opinar, salvo que esto deja ver que en ambos lados se dan las mismas situaciones, pero no son juzgadas equitativamente- por Tony Rivera y el Barzón. Sobre esta movilización, que algunos sugirieron se trataba de un auto bloqueo orillado por el supuesto de que la venta de boletos era ínfima y no querían quedar mal ante la potencial buena entrada que se avecinaba para AAA, la realidad -como siempre- dejó ver que no era tal, que el plantón fue levantado, la función realizada y la entrada aceptable. A tontas y a locas, quizás, pero el CMLL se anota un éxito.
Estamos a un año de Triplemanía XX. Seguro que, si nos es posible, en 2012 estaremos hablando de una AAA muchísimo más fuerte. Si no, al tiempo. El éxito en este evento debe ser utilizado por AAA -y el mismo caso por el CMLL- para mejorar todas las áreas de oportunidad que tiene, pues seguro habrá de tener un papel esencial en la lucha para combatir al producto que se cocina en Stamford.
En todo este contexto, puedo celebrar otra cosa además del éxito de Triplemanía XIX: la W tuvo un pago por evento, y nadie en todo México está hablando de lo sucedido ahí. La lucha libre mexicana ganó esta vez, aunque la batalla decisiva aún, y no comamos ansias, está por librarse.
Por esa razón, he esperado un lapso considerable, hasta después del evento magno de AAA y de la lucha de apuestas del CMLL, para emitir un punto de vista.
Si antes de entrar en detalle me refiero a cuál creo que es el saldo para ambas promociones luego de sus eventos, afirmaré que éste es positivo. No solamente es benéfico para AAA y para CMLL, sino para toda la lucha libre mexicana en su conjunto: soy un firme defensor de la tesis de que, sin AAA y el CMLL, la lucha libre mexicana no sería la industria millonaria que genera miles de fuentes de trabajo, no sería la generadora de un espectáculo de vanguardia, uno de los pocos shows masivos, si no es que el único, donde México se encuentra en un nivel no sólo competitivo sino de liderazgo. Ni DTU, ni IWL, ni EAW, UWE, etc., etc., son empresas que cuenten con la infraestructura, el talento y la exposición para mantener vivo el negocio, y menos para servir de fuente de trabajo a los luchadores profesionales -los estrellas, aquellos que viven o podrían vivir de su actividad en el ring, círculo al cual, sin excepción, todos los de esas pequeñas promociones quisieran llegar-.
Así las cosas, el hecho de que AAA y CMLL hayan conseguido, con 24 horas de diferencia, excelentes entradas en sus respectivos eventos, nos habla de que tenemos una industria más sólida que lo que la WWE quisiera, en su insistente embestida sobre México.
El pasado reciente nos ha dejado ver cómo Dorian Roldán ha buscado una alianza con el CMLL, misma que no se dio debido al orgullo, la abulia y quizá la falta de visión del dueño de la empresa de la Doctores. Sin embargo hay un factor que no se ha mencionado con todas sus letras, y que si no estuviera convencido de que el CMLL es operado por gente ciega, sorda, muda y tal vez tarada, creería que la decisión de no unirse con AAA contra el enemigo común fue un acierto: la competencia hace crecer a la industria. El mejor ejemplo, por obvias similitudes, que puedo utilizar respaldando esta afirmación, es el crecimiento del propio wrestling. WWE es lo que es, gracias a la competencia con WCW en los noventa. Gracias a las Monday Night Wars, el wrestling en su conjunto se desarrolló rápidamente, en cuestión de una década, de locales de 3000 aficionados y un evento grande con un local monstruo al mes (justo como AAA y casi también el CMLL) a una industria que cotiza en la bolsa, que se presenta en locales tipo PPV dos veces por semana, y llena. Quien vivió como espectador esa etapa, sabe a lo que me refiero; asi entonces la competencia entre AAA y el CMLL es capaz de llevar, como sucedió, a que dos grandes eventos en la misma ciudad y con un día de diferencia sean exitosos. Veamos el caso individual de cada una de las dos empresas:
AAA tras Triplemanía XIX
Triplemanía XIX fue un éxito total, y es lógico, pues tuvo una gran campaña de promoción, un éxito que además llevó a fortalecer la alianza con TNA (una alianza real, no como la que tuvo efímeramente con el CMLL, donde nunca vimos estrellas de la talla de Jarrett o el campeón mundial en turno, en la México, aunque sí estuvieron luchadores de gran calidad como los MCMG).
Triplemanía y su contexto previo me recordaron un relato del escritor guanajuatense Jorge Ibargüengoitia (qepd), de su libro autobiográfico El rock de la cárcel, donde el protagonista es detenido por fumar marihuana y trasladado a la capital. Llegando a las afueras, uno de los policías señala las luces de la orbe y dice algo como: "¿Ves lo que está allá? Todo eso es mi territorio". En futuras referencias que el autor hace a dicho policía, lo menciona como "el dueño de la Ciudad de México". El CMLL, cada vez que AAA anda por estos lares, se comporta como ese policía. El Consejo siente el ansia irrefrenable de demostrar al mundo que es el dueño de la Ciudad de México, aunque esto le cueste destapar, uno tras otro, a los pocos luchadores conocidos que le quedan. Aún así, con todo y la máscara que cayó, Triplemanía fue un éxito en todos los sentidos, una muestra más de que no importa que una minoría forera se desgarre las ropas criticando, porque una verdadera masa sedienta de entretenimiento sigue ciegamente a AAA cuando ésta tiene un evento de esta índole, y que de los otros, la minoría, se puede esperar que se queden en su casa trolleando o, incluso, que compren un boleto para ser testigos de la historia.
El CMLL tras su evento
Si bien la empresa Lutteroth sufre de una dolorosa carencia de estrellas taquilleras, ése no es su problema principal, sino la falta de talento y de convicción de quienes la dirigen. Un entorno donde todo se mueve entre familiares y compadres, donde prevalecen los favores a cambio de pomos y la resistencia al cambio es la principal directriz, no es óptimo para que una compañía progrese. El CMLL deja ver que sufre el duro lastre de una política donde el gato deja que los ratones jueguen. La mayoría de las empresas privadas, sobre todo las que son exitosas, tienen un estricto control sobre sus empleados, y aquí pareciera que sólo importan las opiniones de diversos grupos de interés, cuyo objetivo es posicionar a sus amigos y mecenas, no desarrollar la compañía. Su pleito con Super Luchas, donde se ha llegado a utilizar a un payaso disfrazado de periodista (el conocido pesetero Javier Muñoz "Camarín") como argumento para señalar un supuesto complot de Super Luchas, es sólo una muestra más del clima de cacería de brujas que prevalece en sus oficinas, donde los propios empleados (Pánico, Colombo, Sandra Granados, Julio César Rivera) generan chivos expiatorios para buscar la paja en el ojo ajeno y evitar así que su cloaca de corrupción, pero sobre todo de ineficiencia, salga a relucir a los ojos de su patrón. Enrique Yniesta, un joven periodista, todavía de edad escolar, es otro ejemplo de ello, ya que él fue el causal de una amenaza de veto contra Box y Lucha que orilló al chico a salir de la revista de Camacho.
El CMLL está optando, conscientemente o no, por la también buena opción de buscar la competencia y no la unión con AAA, sólo que no parece considerar que históricamente ha estado muy por debajo de la empresa Peña en audiencias, y que eso puede llevarlo a estancarse aún más en un momento crítico en su historia. Siguen siendo la empresa más antigua del mundo y eso les dota de un halo de seriedad, pero cosas como su intento por registrar a Sin Cara solamente dejan ver que están desesperados, y que siguen sin comprender que esto es un negocio y no hay que tomarlo personal, guardar rencores absurdos, nada más falta que cuando Místico salga de W, le apliquen aquella de que está en la Paco's blacklist y que no puede volver, aunque venga calientito y sea todo un imán de taquilla. ¿Estúpida decisión si así fuera?... Sí, pero es el CMLL y de ellos se puede esperar todo, si el Cardenal Alonso está "enojado" porque tal o cual persona se fue, ¡Cuidado! Porque nunca podrá volver a pisar la sacrosanta catedral.
Innegable es que aquellos que se van, es porque su talento los hace proclives a recibir propuestas de otras promociones, como el caso de Averno y Místico, o incluso de su hermano Argos, o en su momento de Konnan, Octagón y multitudes de luchadores que los han dejado; y los que se quedan no lo hacen por lealtad (salvo casos contados como el de Atlantis), sino porque a) No interesan a otra empresa, o b) No saben que les puede ir mejor en otro lado. Como sea, el CMLL tiene un gran inconveniente: manejado por gente que en el mejor de los casos luchó en la Pista Revolución y que pareciera que no tiene creatividad alguna, está destinado al fracaso en la competencia a la que han decidido ir. Tal vez esa empresa pueda seguir operando hasta el fin de la humanidad en números negros, pues su estructura con locales propios, concesiones y patrocinios se lo permite, pero eso no es competir, sino subsistir.
Si eligieron confrontar a AAA, ésta parece dispuesta a hacerlo, pero teniendo presente que el enemigo común es el emporio de McMahon. Una cosa es competir con el CMLL, y otra muy diferente es que éste sea el verdadero enemigo.
Aquel que siempre funciona en plan de intervención, como aspiradora corporativa, y oprime a otras empresas (incluyendo a TNA), es un enemigo y no un competidor. Es una amenaza para toda empresa de menor tamaño. Desde AAA, TNA y el CMLL, hasta las sobrevaloradas indies. Ese enemigo es la WWE.
La entrada que el CMLL tuvo, que fue buena, habla de que es una empresa que sabe sobreponerse a factores como un bloqueo promovido -con justa razón o no, no tengo elementos para opinar, salvo que esto deja ver que en ambos lados se dan las mismas situaciones, pero no son juzgadas equitativamente- por Tony Rivera y el Barzón. Sobre esta movilización, que algunos sugirieron se trataba de un auto bloqueo orillado por el supuesto de que la venta de boletos era ínfima y no querían quedar mal ante la potencial buena entrada que se avecinaba para AAA, la realidad -como siempre- dejó ver que no era tal, que el plantón fue levantado, la función realizada y la entrada aceptable. A tontas y a locas, quizás, pero el CMLL se anota un éxito.
Estamos a un año de Triplemanía XX. Seguro que, si nos es posible, en 2012 estaremos hablando de una AAA muchísimo más fuerte. Si no, al tiempo. El éxito en este evento debe ser utilizado por AAA -y el mismo caso por el CMLL- para mejorar todas las áreas de oportunidad que tiene, pues seguro habrá de tener un papel esencial en la lucha para combatir al producto que se cocina en Stamford.
En todo este contexto, puedo celebrar otra cosa además del éxito de Triplemanía XIX: la W tuvo un pago por evento, y nadie en todo México está hablando de lo sucedido ahí. La lucha libre mexicana ganó esta vez, aunque la batalla decisiva aún, y no comamos ansias, está por librarse.
miércoles, 8 de junio de 2011
jueves, 3 de marzo de 2011
¿Alguien más es capaz de mirar lo evidente?
Por cuestiones de tiempo, y por haber dejado pasar ídem con el objeto de observar la reacción general, no había dicho nada sobre el tema Dorian Roldán. La propuesta del Vicepresidente de la tres veces estelar hacia el Consejo Mundial de Lucha Libre ha levantado mucha expectación en el medio luchístico, y seguirá levantando más las semanas siguientes.
Primero haré referencia al motivo principal de esta invitación abierta al CMLL, mismo que Dorian ha expuesto hasta la saciedad y que resultaría redundante volver a plantear, claro, si toda la gente que ve lucha libre acostumbrara analizar a fondo, pero como no es así y ya afloraron -como siempre- los imbéciles que sin siquiera conocer mínimamente el manejo del medio se creen sabedores, hay que volver a explicar el punto para evitar que los verdaderos fans se desorienten.
Dorian Roldán quiere unirse al CMLL por una sencilla razón, y me gustaría que la gente pensara más en vez de inventarse pajas conspiracionistas: el motivo de Dorian es que el comportamiento monopolista de la WWE es peligroso para la industria. ¿A qué me refiero? Para responder esa interrogante, utilizaré el ejemplo de una empresa de otro ramo. El mismo ejemplo que el propio Dorian mencionó en la entrevista con el web oficial de AAA: Walmart.
La poderosa cadena de tiendas de autoservicio tiene sus orígenes en 1962, fundada por Sam Walton (de ahí el nombre). La agresiva política de expansión de Walton la llevó a crecer desmesuradamente absorbiendo y llevando a la quiebra a todos los minoristas que se cruzaban en su camino. Logró cotizar en la bolsa de Nueva York en 1970, con sólo ocho años de haberse fundado. A lo largo del tiempo, ha llevado a la ruina a miles y miles de empresas pequeñas, instalándose en 14 países y convirtiéndose en la compañía más grande del mundo (a secas, la compañía más grande del mundo). Sólo en México tiene 149 tiendas actualmente, mismas que han aplastado la economía local en la mayoría de los casos: donde se instala un Walmart, desaparecen casi todos los pequeños negocios, su presencia vuelve inviable cualqueir actividad económica comercial, pues gracias a su mayor capacidad de inversión su oferta resulta más abundante y barata al consumidor final; todo esto sin contar el importante rol que como empleadores llegan a asumir: Walmart tiene hoy, alrededor del mundo, 2, 100, 000 empleados, status obtenido a costa de desaparecer miles de empresas que generaban o generarían un número mayor de empleos sin establecer un entorno monopólico. Al llegar a México, Walmart absorbió a casi todas las compañías nacionales del ramo, como Aurrerá y De Todo. Walmart de México es actualmente propiedad, en un 51% de acciones, de Walmart Stores, Inc., con lo que los extranjeros mantienen control sobre la empresa.
Al conseguir apoderarse completa o parcialmente del mercado instituyendo un monopolio, las corporaciones se convierten en la autoridad absoluta e indiscutible en la materia: ellos establecen las normas del producto o servicio que venden, fijan tarifas, estándares de calidad, y provocan que el consumidor sea simplemente un espectador que se limita a erogar de su bolsillo el dinero que mantiene la maquinaria moviéndose. La mayor parte de las empresas que ejercen prácticas monopólicas terminan proporcionando productos y servicios deficientes, al no existir competencia, además de que se convierten en agentes socialmente dañinos al establecer el cien por ciento de las directrices en los ámbitos laboral, publicitario, etcétera, de la industria a la que se dedican. Esto sin olvidar una importante pregunta: ¿A dónde van los miles de millones de dólares que facturan?
Espero que esta explicación haya sido lo suficientemente clara, de lo contrario me veré obligado a contar la historia de otras muchas empresas transnacionales que por todo el mundo -especialmente el tercer mundo- han desintegrado la economía local. La explicación que he tenido que hacer está dedicada a la gente "crítica" que ha aparecido por ahí, misma que se ha dado a la tarea de descalificar la propuesta de Dorian para unirse al CMLL, diciendo ESTUPIDECES tales como que el directivo de AAA pretende "colgarse" del CMLL y de Místico. Pfff. Quiero recordar, primero, que AAA tiene buena audiencia y base de fans por la República, y que este 2011 prácticamente todas las entradas de la compañía han sido buenas.
Esta iniciativa no es sino un acto de buena fé de un empresario mexicano, que busca en su competencia el apoyo para generar un boom, el necesario para que todos esos fans dormidos -en el foro de Box y Lucha miré uno que de avatar usaba a Místico con esa horrenda máscara azul- puedan por fin despertar, y darse cuenta de que ellos, con el deslumbramiento que sufren ante un wrestling americano que está en el peor momento creativo de su historia, están enterrando a la lucha libre mexicana. Están acabando con una faceta maravillosa y hasta ahora imbatible de la identidad cultural mexicana, están pisando a la lucha libre nacional y con ello a su país, porque graicas a la lucha podemos leer, por todo el mundo, que México es cuna de uno de los espectáculos más originales y estéticos que la historia ha conocido. Hoy el público de nuestro país está dando la espalda a su lucha libre, aturdido por el opio de personajes como John Cena, el peor, el más anacrónico, el más ridículo, entre las estrellas top que WWE ha tenido.
La invitación de Dorian es directamente para el CMLL, a quien siempre he criticado, pero también reconocido muchas cosas, antes que todo el hecho de ser la empresa de lucha más antigua del mundo, misma que debe tener algo de conciencia de la situación actual del negocio en México, entendiendo el grave riesgo que representa una empresa cuya política de expansión podría asustar al propio Sam Walton: la WWE, la empresa local que llegó a cotizar en la bolsa, la que gracias a su habilidad mediática y a su agudeza creativa llegó a vencer y a comprar WCW, VENCIENDO AL MAGNATE DE MEDIOS TED TURNER. La WWE que nunca ha sido vencida -salvo quizás por la ambientalista WWF-.
Quien puede derrotar a Turner, amigos, puede vencer casi a cualquiera. Es una pena que la gente no entienda el riesgo de un imperio tan poderoso en México, esto no se trata de felicitar a Místico por haber llegado a esa empresa, el tema a discusión es que la embestida hacia el mercado mexicano es violenta, aparentemente definitiva; Dorian ha dado a conocer que ellos pretendieron comprar AAA, ellos quieren apoderarse de la industria mexicana y eso es un hecho. Dejémonos de autoconvencer que no es así mientras cooperamos viendo sus shows con una bolsa de palomitas, porque al hacerlo atentamos contra las empresas nacionales. Créanme, McMahon no formó su imperio siendo buena persona.
Quien puede derrotar a Turner, amigos, puede vencer casi a cualquiera. Es una pena que la gente no entienda el riesgo de un imperio tan poderoso en México, esto no se trata de felicitar a Místico por haber llegado a esa empresa, el tema a discusión es que la embestida hacia el mercado mexicano es violenta, aparentemente definitiva; Dorian ha dado a conocer que ellos pretendieron comprar AAA, ellos quieren apoderarse de la industria mexicana y eso es un hecho. Dejémonos de autoconvencer que no es así mientras cooperamos viendo sus shows con una bolsa de palomitas, porque al hacerlo atentamos contra las empresas nacionales. Créanme, McMahon no formó su imperio siendo buena persona.
WWE no viene a jugar a México. Viene a apoderarse del mercado, en el típico patrón de comportamiento de una transnacional. No hay más realidad que esa.
Espero que lo que he dicho sirva para que todo el que me lea comprenda lo que realmente nos estamos jugando en esta ruleta. Se trata del futuro de nuestra querida lucha libre mexicana, con la que todos crecimos, pero de seguir así las cosas, nuestros hijos o nietos ya no la conocerán. Los niños de hoy crecen viendo a John Cena, y deplorando a La Parka y al Negro Casas. Los aficionados y los medios de comunicación deberíamos tomar esta batalla como nuestra, por nuestra cultura, pues de lo contrario hasta el guacamole va a terminar siendo marca registrada de extranjeros; sin embargo, los primeros en aplaudir como focas ante WWE y a destinarle grandes planas y tiempos de transmisión son los propios medios mexicanos. Estúpidamente, tratan a la empresa de Stamford como si ésta les hiciera el favor de dejarlos pasar a sus conferencias de prensa, mientras al CMLL hasta le cobran por difundir su imagen. Los programas especializados los conducen auténticos fans de WWE, y las revistas de lucha no pueden evitar poner logos de esta empresa en sus portadas, quizá porque creen que en vez de cinco venderán seis revistas -como si la info de ellos no estuviera en todos lados-.
¿Que es otra época? ¿Las cosas tienen que evolucionar? ¡Claro! Quiero que evolucionen. Que AAA y el CMLL crezcan y se desarrollen, no que venga una bestia de compañía cuya historia y crecimiento no es nuestro, no lo compartimos pues durante el mismo no formaba parte de nuestros gustos nacionales, y se coma nuestra tradición, nuestra identidad, nuestra afición. Yo quiero que mis nietos miren una máscara y piensen en la gloriosa lucha libre mexicana, en el territorio infranqueable que todavía es, no que se imaginen personajes con nombres estúpidos como "Sin Cara". Amigos fanboys, gente de los medios, aplaudan como focas mientras puedan. Sigan apuñalando la herencia de los Salvador Lutteroth, los Antonio Peña, los Rodolfo Guzmán, los Mil Máscaras... Total: ¿Qué más da, si el "Miz" no usa máscara y es todo chévere?...
Por otro lado...
La gente de siempre está sumergida en sus delirios infantiloides, esgrimiendo ahora que AAA está en un ardid publicitario con todo esto (¿Siendo la empresa mexicana con más audiencia, entradas, etcétera, buscaría beneficiarse publicitariamente de su competencia?)... ¿De qué manera se les puede hacer ver a estos pelmazos que en este mundo todavía hay solicitudes constructivas, que un ser humano puede ver a otro buscando el beneficio mutuo? ¿Es tan difícil de entender una simple invitación a lo que en los negocios se llama relación ganar-ganar?
No estamos en los 90. L.A. Park regresó a AAA hace un año. Es hora de cambiar, de hacer las cosas por y para la lucha libre mexicana. Los enfermos de delirio de persecusión, que se bajen del carro -afortunadamente algunos ni arriba están-.
Escuchando las opiniones negativas sólo cuando deseo carcajear, considero que la propuesta de Dorian es una gran opción. Digo y diré: ¡Viva la lucha libre mexicana! ¡FUERA WWE DE MÉXICO!
jueves, 17 de febrero de 2011
Magnus: el deseo casi reprimido de seguir explotando lo propio
Si bien es cierto que mis críticas hacia el CMLL son por lo regular duras, esta vez no voy a lanzar mis anatemas terribles por lo que hizo, sino por lo que no hizo.
Cuando una empresa de lucha libre, espectáculos, broadcasting, etcétera, es dueña de un personaje, dentro de cualquiera de los rubros que eso abarca, tiene el derecho total e irrestricto de explotarlo de las maneras que considere convenientes según sus intereses comerciales, mediáticos, etcétera. En el mismo orden de ideas, el CMLL decidió, tras un evidente lapso de evaluación, continuar explotando la imagen que su promoción creó. Tan es su derecho hacerlo como el de Marvel sobre Spider-Man (no es alusión al hijo del Volador).
Las opciones que la empresa de la Doctores tenía ante la súbita salida de su luchador, ya han sido ampliamente expuestas, y entre éstas, aparecían como las más acertadas:
1. Olvidarse del tema y buscar impulsar otros talentos. Tarea difícil, pues ni el luchador conocido como La Sombra, quien ha ganado luchas de apuestas ante grandes luchadores, venciéndolos incluso con su propia llave final, ha logrado llegar a la idolatría.
2. Lanzar otro luchador con el mismo nombre e imagen, sin dar explicaciones, y
3. Lanzar otro luchador con el mismo nombre e imagen, haciendo pública la transición (lo que ha sido llamado personaje franquicia) como en Japón ocurrió con Tiger Mask.
Las tres me parecen opciones válidas, independientemente de cuánto pudieran gustar al reducido pero fiel núcleo de fans del CMLL. Sobre la opción dos, el lector (si todavía me queda alguno) podrá pensar que el CMLL no hace eso de relanzar el mismo personaje con otro luchador sin decir nada, que esas son prácticas de AAA, que en el ring sagrado de Paco Papá Pirata eso no ocurriría ni en sueños, y se persignará encomendándose a Salvador Lutteroth González y al Cavernario Galindo. Para evaporarle esa peregrina idea, hipotético lector, citaré los nombres de Bronco, La Sombra, La Máscara, Metro, Tigre Blanco y Máscara Mágica (hay más, pero esos me llegan a la mente ahora), donde el CMLL lanzó en silencio otra versión cuando dejó de contar con los servicios del luchador original. Incluso en el caso de Máscara Mágica el suplantado fue ni más ni menos que Eddie Guerrero, y no recuerdo que alguien emitiera juicios morales al respecto. Obvio, ninguno de los personajes citados tiene la relevancia del que nos ocupa, pero nos sirve para ejemplificar que el manejo libre de los personajes originales de una empresa no es cosa nueva en el CMLL. Más escandalosos resultan los casos Máscara Dorada, donde el equipo entero fue creado por Antonio Peña y utilizado previamente en AAA, igual que el equipo actual que usa La Sombra, que es el de El Brillante, personaje originario de AAA; o los más obscenos casos donde utilizan personajes completos que no son suyos, como Alebrije o Psicosis, sin olvidar los plagios "casuales" de motes que AAA hiciera famosos diez años atrás, como los de Freesbe y Super Nova, cualquier fan de más de 20 años recuerda estos nombres ORIGINALES de AAA que por alguna inexplicable coincidencia aparecieron un día en el CMLL con otros luchadores.
No critico que quieran seguir utilizando esa imagen, ni siquiera deploro por completo que hayan lanzado al chico Magnus. Pero siendo los dueños del personaje (con todo y la confusa storyline que indignó a Loret de Mola al descubrir que no había ningún huerfanito de Fray Tormenta en la México), debieron ser más rígidos, y por primera vez en su historia, comportarse con dignidad y respeto hacia su propia marca. A Magnus debieron haberle puesto Místico.
lunes, 31 de enero de 2011
Dos Caras Jr. gana el Rumble... gran triunfo para un mexicano
Este fin de semana, uno de los eventos más importantes del año en el wrestling, el Royal Rumble, fue el espacio para que Dos Caras Jr., conocido ahora como Alberto del Río, viviera el triunfo más importante de su carrera profesional.
Sin lugar a dudas y como siempre sucede, saltará gente por todos lados -la misma de siempre- clamando a los cuatro vientos que esta victoria es "del CMLL", como si Paco Alonso hubiera sido quien arrojara a Santino Marella por encima de la tercera cuerda. Así es: Dos Caras hijo es un elemento asociado inmediatamente con el CMLL, donde fue campeón mundial completo, y logró convertirse en estrella dentro de la lucha mexicana. Sin embargo, cabe mencionar dos puntos esenciales sobre este luchador:
- El debut en la lucha libre mexicana de Dos Caras Jr. fue el 29 de septiembre de 2000 en Verano de Escándalo, evento magno de AAA. En ese momento, el luchador nunca había pisado un ring nacional como luchador profesional, así que su primera etapa en el negocio, fue en AAA y no en el CMLL como muchos "piensan", con todo y que sus mayores triunfos fueron en esta última, seguramente por el hecho de que permaneció poco tiempo en AAA.
- Los triunfos de este elemento se deben a su excelente conjugación de aptitudes: manejo de micrófono, estatura, peso, dominio del inglés, preparación atlética. Fue miembro de la delegación nacional de lucha grecorromana y tercer lugar en las competencias internacionales de la República Checa, y participante notable de los Juegos Centroamericanos y Panamericanos en esta modalidad: era evidentemente un crack destinado al triunfo, si se encontraba con una promoción que manejara su carrera correctamente. Dos Caras Jr. es el mexicano idóneo para triunfar en el wrestling, el que de haber existido en los 90 probablemente habría opacado a la mayoría de los "WCW Latinos", incluyendo quizás al propio Rey Misterio Jr. El hecho de atribuír, directa o indirectamente, estas cualidades a algo que haya aprendido en el CMLL, es absurdo. La sobrevaloración de la supuesta "universidad de la lucha" continúa siendo un aburrido constante. Espero que ciertas personas se pongan a escribir sobre lo positivo que tenga el producto que les gusta, en vez de mentiras y exageraciones: ni el CMLL descubrió a Caras Jr., quien ya venía precedido de una campaña en AAA, ni Caras Jr. necesitaba la paupérrima proyección del CMLL para triunfar. Simplemente es alguien que nació para lo que hace.
viernes, 21 de enero de 2011
Mal gusto... muy mal gusto...
Atribuible a quién-sabe-qué factores culturales que prevalecen en América Latina, el mal gusto es considerado plausible. Así como los microbuseros de esta capital hacen gala de su poco sentido de la estética forrando con peluche los tableros de sus coches, en la lucha libre también suele haber sonados casos de muy mal gusto en la forma de comunicar cosas al público. El caso más visible, es quizá la "visión subjetiva" -ja- de algunos gladiadores en la estética de sus equipos. Hay algunos que seguramente siguen instrucciones en ese sentido, pero no en todos los casos: cuando el luchador llega a un cierto nivel jerárquico dentro de su promoción, también accede a ciertos beneficios, como el participar activamente en el aspecto creativo de su propio personaje e indumentaria. En algunos casos, por ejemplo El Mesías, quien modificó su tradicional calzoncillo negro con púrpura hacia unas mallas con flamas plateadas, los cambios son para bien; sin embargo, no todos los gladiadores que compiten en México tienen el sentido común de Ricky Banderas. En ocasiones, los luchadores pecan de mal gusto, y a tal grado, que sus empresas deberían prohibirles modificar sus personajes. El crimen de que un luchador estrella se pisotee a sí mismo enfundándose en un equipo ridículo es mayor, si el luchador cuenta ya de por sí con un equipo original y llamativo.
Hay casos muy drásticos, como el del CMLL, donde además de que algunos luchadores -como en todas partes- modifican burdamente sus equipos, también es una política la violación a los derechos de autor -que todas las empresas de lucha en México lo han llegado a hacer, en su momento, pero siempre conviene aplicar, al menos, una variante al nombre y personaje que se está "impersonando"-.
Hay casos muy drásticos, como el del CMLL, donde además de que algunos luchadores -como en todas partes- modifican burdamente sus equipos, también es una política la violación a los derechos de autor -que todas las empresas de lucha en México lo han llegado a hacer, en su momento, pero siempre conviene aplicar, al menos, una variante al nombre y personaje que se está "impersonando"-.
Así, y al más puro estilo de las promociones locales más pequeñas de México, y de funciones que se presentan en lugares donde los perros saben karate y el bolillo es arma blanca, la empresa de la Doctores deja que sus máximas estrellas hagan el ridículo, y doblemente: no sólo se ponen trajes -para luchar, no presentaciones- de super héroes, violando el copyright de Marvel Entertainment, sino que se rebajan al nivel de los luchadores locales (dicho sea con todo respeto) que se ven "obligados", dada su falta de creatividad, a utilizar personajes como Batman y Spider-Man. Para explicar mejor el caso del Consejo, dichos trajes son tan horripilantes, que si Stan Lee los viera no pararía de reír en meses. Son tan ridículos que sin mencionarlos, el lector ya sabe de qué estoy hablando.
Los luchadores del CMLL que utilizan estos trajes se ven más o menos así:
En la historia de la lucha ha habido numerosos knock-offs de personajes de cómics, pero no hay que tener mal gusto. Cuando un luchador es la estrella máxima de su empresa, o el rival natural de ésta, debería tener un poco de respeto por sí mismo, la imagen de su promoción y la suya propia. Las fórmulas que servían cuando Super Muñeco y su pandilla destaparon a Las Tortugas Ninja, hace 20 años, ya no sirven y resultan patéticas, a menos que se les ponga un toque de creatividad real. ¿Acaso no parte de la mochería tradición que el Consejo tanto cacarea, es el hecho de que "en México los luchadores son los super héroes de carne y hueso"? Si es así, ¿Para qué carambas necesitan a Marvel?... ¡Que se vistan de Memín Pinguín y de Kalimán! ¡O del Chapulín Colorado!... Pero eso sí, que paguen las licencias, no las roben como en el caso de Psicosis, Alebrije, Histeria, etcétera, etcétera, etcétera. Otro tache para el CMLL.
viernes, 7 de enero de 2011
Los soldados midcarders de Konnan y Dorian: La Milicia
Otra vez me he encontrado con una burda e inconsciente nota acerca de AAA en un blog. Esta vez, la falta de capacidad analítica del bloggero lo lleva a afirmar, en alusión a la ya muy traída nota del Washington Post acerca del narco y la lucha libre (en la que se señala que, a diferencia del cine y la televisión, la lucha libre mexicana todavía no tiene en sus marquesinas un personaje inspirado en el narco). El bloggero concluye que esa caracterización luchística del narcotraficante sí existe, y que es nada menos que La Milicia, el grupo que dirige Decnnis en AAA. Vamos a analizar un poco sus argumentos, para ver qué tan consecuentes son, y evitar, de nuevo, que los fanatizados, ciegos e irracionales fanboys que adulan el mencionado blog comiencen a aplaudir como morsas y a analogar a los luchadores con los delincuentes:
Primero que nada, el autor del texto nos deja ver que no sabe comprender la información que entra por sus sentidos, al descartar la obviedad de que Los Dinamita, si bien adquirieron el mote de "capos" a raíz de que este sobrenombre fuera dado inicialmente a Carmelo Reyes, representaban en el CMLL un personaje de mafiosos. No hay nada malo, ni maquiavélico, detrás de este hecho. No hay por qué asustarnos, era un personaje nada más, clicheteadísimo, de una mafia que yo llamaría italorranchera. Era una caricatura, una broma. Sin embargo, es obvio que esta facción representaba una mafia, lo más cercano a lo que el Washington Post buscaba señalar en su artículo, y que no encontró por las obvias razones que el bloggero señala: ningún luchador sería tan tonto como para usar, hoy en día, un personaje de esa índole. Incluso hoy, con lo ácido de la "guerra contra el narco" del gobierno federal, y sus consecuencias, sería inviable la sola existencia de la citada facción de Capos, caso contrario a La Milicia, concepto que no tiene nada que ver con narcos.
El primer argumento que me llamó la atención es:
Estas líneas me dejan ver que el autor no sabe nada de lucha libre. Al ser rudo, Konnan busca representar lo socialmente inaceptable, lo negativo, lo perverso. En Estados Unidos hacía lo mismo: K-Dogg en WCW fue un personaje muy popular con todo y su comportamiento contracultural, igual lo fue el concepto LAX en TNA; el personaje de cholo representó para Konnan la distinción en un mercado más desarrollado, como lo era el del wrestling en los 90, gracias a esa imagen el cubano logró asentarse como estrella en el país vecino y al volver a México simplemente decidió continuar con la fórmula utilizada allá sólo que al revés: no era más el latino ante el mundo gringo, en México sería el cubano ante el mundo mexicano, el extranjero rebelde, violento y contestatario.
Los personajes de ladrones, bandoleros, mafiosos, pandilleros, etcétera, no son nada nuevo en la lucha libre, en los noventa hubo un grupo llamado Los Hampones, y durante la era que Konnan no perteneció a AAA. Como colofón quiero decir que vestir como cholo no tiene nada de deplorable, la gente puede vestir de esa manera y no tener nada que ver con actos ilegales. Pero sigamos desglosando los "argumentos" del bloggero:
¿Qué es la milicia? No son soldados como el nombre supondria pues soldados, grupos paramilitares o guerrilleros son; Rambo, Artillero, Súper Comando, Coloso Colosetti y César Valentino -un guiño a Ernesto "Che" Guevara y Fidel Castro- y toda una larga cadena de personajes militares en la historia de la lucha libre -que por lo general usan como estereotipo el saludo militar-. Tampoco son pandilleros, pandilleros son Los Vatos Locos o Los Temerarios. Tampoco son mercenarios, mercenarios son los miembros de la 187 quienes se venden al mejor postor tal y como lo ha mostrado Triple A. Tampoco son policías corruptos como Los Oficiales, Policeman, Los Rangers. Los Migra o L.A. Cops.
No sé si se refiere a la indumentaria, o a qué, pues no especifica, para afirmar que "no son soldados como el nombre supondría", y Rambo y otros que menciona sí lo son. Veamos imágenes para aclarar dudas:
El "inteligente" del blog, continúa con sus afirmaciones:
Pregunto nuevamente ¿A que hace alusión entonces La Milicia? Eureka, son ellos la referencia al narco que tanto buscaban en el reportaje y que no encontraron. Estos hombres, que no son soldados, son aquellos que atacan en bola a Octagón, lo rodean entre todos sus elementos, lo sujetan de manos y piernas, mientras Decnis saca de su bolso una pistola y se la ofrece a Súper Fly -quien no es miembro de la facción- al tiempo que le grita "!matalo, !matalo!" Son estos mismos hombres al servicio de Konnan quienes también festejan cada una de sus principales rutinas emulando hacerles a sus rivales un tiro de gracia -un disparo en la frente-.
Ya resulta obvio que La Milicia, claramente, alude a soldados, o en dado caso, guerrilleros. Si leemos un poco, nos daremos cuenta que la ropa de camouflage es repudiada por la mayoría de los narcos mexicanos y portarla en sus zonas de dominio es considerado riesgoso. La Milicia, inclusive, efectúa un saludo militar en cada presentación, propio de soldados o guerrilleros y nunca de narcos. Además:
Primero que nada, el autor del texto nos deja ver que no sabe comprender la información que entra por sus sentidos, al descartar la obviedad de que Los Dinamita, si bien adquirieron el mote de "capos" a raíz de que este sobrenombre fuera dado inicialmente a Carmelo Reyes, representaban en el CMLL un personaje de mafiosos. No hay nada malo, ni maquiavélico, detrás de este hecho. No hay por qué asustarnos, era un personaje nada más, clicheteadísimo, de una mafia que yo llamaría italorranchera. Era una caricatura, una broma. Sin embargo, es obvio que esta facción representaba una mafia, lo más cercano a lo que el Washington Post buscaba señalar en su artículo, y que no encontró por las obvias razones que el bloggero señala: ningún luchador sería tan tonto como para usar, hoy en día, un personaje de esa índole. Incluso hoy, con lo ácido de la "guerra contra el narco" del gobierno federal, y sus consecuencias, sería inviable la sola existencia de la citada facción de Capos, caso contrario a La Milicia, concepto que no tiene nada que ver con narcos.
El primer argumento que me llamó la atención es:
"Konnan, como escritor, desde hace tiempo está obsesionado con temas que tengan que ver con la ilegidad, siendo así que una y otra vez crea conceptos o forma parte de ideas que tengan que ver con dicho tema; un pandillero latino en WCW, una pandilla más en TNA, el mismo en Triple A interpreta a un mafioso que compra conciencias a base de dinero, que secuestro a Doriàn Roldàn y que incluso manda a golpear a sus adversarios fuera del ring, la 187 , por su parte, es un concepto derivado de "Los Maras" y su última creación en su mundo de apologia a la ilegalidad es La Milicia. Konnan se hace llamar "el comandante" pero a diferencia de Norberto Salgado el comandante Konnan no utiliza ropa militar sino que viste como cholo".
Estas líneas me dejan ver que el autor no sabe nada de lucha libre. Al ser rudo, Konnan busca representar lo socialmente inaceptable, lo negativo, lo perverso. En Estados Unidos hacía lo mismo: K-Dogg en WCW fue un personaje muy popular con todo y su comportamiento contracultural, igual lo fue el concepto LAX en TNA; el personaje de cholo representó para Konnan la distinción en un mercado más desarrollado, como lo era el del wrestling en los 90, gracias a esa imagen el cubano logró asentarse como estrella en el país vecino y al volver a México simplemente decidió continuar con la fórmula utilizada allá sólo que al revés: no era más el latino ante el mundo gringo, en México sería el cubano ante el mundo mexicano, el extranjero rebelde, violento y contestatario.
Los personajes de ladrones, bandoleros, mafiosos, pandilleros, etcétera, no son nada nuevo en la lucha libre, en los noventa hubo un grupo llamado Los Hampones, y durante la era que Konnan no perteneció a AAA. Como colofón quiero decir que vestir como cholo no tiene nada de deplorable, la gente puede vestir de esa manera y no tener nada que ver con actos ilegales. Pero sigamos desglosando los "argumentos" del bloggero:
¿Qué es la milicia? No son soldados como el nombre supondria pues soldados, grupos paramilitares o guerrilleros son; Rambo, Artillero, Súper Comando, Coloso Colosetti y César Valentino -un guiño a Ernesto "Che" Guevara y Fidel Castro- y toda una larga cadena de personajes militares en la historia de la lucha libre -que por lo general usan como estereotipo el saludo militar-. Tampoco son pandilleros, pandilleros son Los Vatos Locos o Los Temerarios. Tampoco son mercenarios, mercenarios son los miembros de la 187 quienes se venden al mejor postor tal y como lo ha mostrado Triple A. Tampoco son policías corruptos como Los Oficiales, Policeman, Los Rangers. Los Migra o L.A. Cops.
No sé si se refiere a la indumentaria, o a qué, pues no especifica, para afirmar que "no son soldados como el nombre supondría", y Rambo y otros que menciona sí lo son. Veamos imágenes para aclarar dudas:
Rambo
La Milicia. Alan Stone, aclaramos para evitar nuevos delirios de este amigo, ya usaba sombrero antes de estar en la facción
Vamos a ver otras:
Rambo, muy joven
La Milicia. Si Rambo fuera joven, podría formar parte de ella
Ahora, veamos a Artillero, que, sea quien sea, también tiene un look parecido a La Milicia (aunque con todo respeto utiliza arreos de menor calidad):
La vestimenta tipo camouflage no es nueva en la lucha libre, ni el uso de personajes estereotipados de villanos temidos socialmente. Ahora bien, La Milicia no parece hacer alusión a estos últimos. La palabra Milicia significa:
- f. Profesión y arte dedicada a la actividad militar y a la preparación de soldados para ella: ha consagrado su vida a la milicia.
- Conjunto de los militares de un estado: muchos países han optado por la milicia profesional.
Agregaría también la definición "milicianos", que se emplea para definir a los movimientos guerrilleros latinoamericanos, a los cuales, quizá, La Milicia de Triple A podría asemejarse más, sin contar el detalle de que están alineados con un comandante que se la pasa gritando "Arriba Cuba" y dentro de un grupo que se dice revolucionario y reformador de la lucha. De cualquier modo, estos son personajes de lucha libre y no historias políticas, recordemos que hay cosas en la lucha que no necesariamente tienen apego con la realidad.
El "inteligente" del blog, continúa con sus afirmaciones:
Pregunto nuevamente ¿A que hace alusión entonces La Milicia? Eureka, son ellos la referencia al narco que tanto buscaban en el reportaje y que no encontraron. Estos hombres, que no son soldados, son aquellos que atacan en bola a Octagón, lo rodean entre todos sus elementos, lo sujetan de manos y piernas, mientras Decnis saca de su bolso una pistola y se la ofrece a Súper Fly -quien no es miembro de la facción- al tiempo que le grita "!matalo, !matalo!" Son estos mismos hombres al servicio de Konnan quienes también festejan cada una de sus principales rutinas emulando hacerles a sus rivales un tiro de gracia -un disparo en la frente-.
Ya resulta obvio que La Milicia, claramente, alude a soldados, o en dado caso, guerrilleros. Si leemos un poco, nos daremos cuenta que la ropa de camouflage es repudiada por la mayoría de los narcos mexicanos y portarla en sus zonas de dominio es considerado riesgoso. La Milicia, inclusive, efectúa un saludo militar en cada presentación, propio de soldados o guerrilleros y nunca de narcos. Además:
"Son aquellos que atacan en bola a Octagón". Entonces todos los rudos mexicanos y extranjeros son alusiones al narco, atacar en bola es prácticamente sinónimo de ser rudo.
El tiro de gracia, por su parte, ha sido utilizado en las ejecuciones de ejército por fusilamiento, y también en las torturas de dictaduras militares en toda América (como las de Augusto Pinochet en Chile y Leónidas Trujillo en República Dominicana), y por los movimientos guerrilleros como el M26-7 de Fidel Castro y el "Che" en Cuba y los bolcheviques en Rusia. Es una práctica de ejecución que no solamente es propia del narcotráfico, y el que un luchador vestido de soldado aluda a ella es porque su personaje es de soldado, por el amor de Dios, me pregunto cómo puede caber en este mundo tanta estupidez, tanto delirio de persecusión, tanto afán de encontrar tres pies al gato y sobre todo tanto odio, esa palabra me viene a la mente pues para gente como él es el pan de cada día intentar desacreditar a AAA, quizá porque es la mejor empresa de lucha de México, quizá porque no hay nada mejor en la tele, quizá porque ver el CMLL es de verdad aburrido y sus fanáticos o allegados tienen que inventarse apologías de la violencia en el producto de la empresa número uno, porque en su empresa favorita las luchas son tan aburridas que uno desea meter la cabeza dentro de una ostra antes que ver su programa de televisión. En Triple A la gente se queja de que hay muchos comerciales, y en el CMLL tal vez se quejen de que los comerciales duran muy poco. No lo sé, porque no he conocido nunca a un aficionado que vea el CMLL por la televisión.
Es una pena hablar de estos temas tan duros y desagradables dentro de un espacio dedicado a la lucha libre, pero si Super Fly haciendo señas de "pistola" con la mano, le parece a este niño -debe de serlo- un tema revelador, un signo inequívoco de apología de la violencia, hay que evitar que siga desinformando, sobre todo a la gente más joven. Es un deber civil combatir la ignorancia y la manipulación.
lunes, 20 de diciembre de 2010
La cultura del desgarramiento de ropas, una historia con muchos anónimos
Ya lo dijimos antes: el aficionado es manipulable. Podemos verlo con frecuencia en el deplorable caso de las barras de fútbol, donde los cegados fans se rompen la cara debido a su exacerbada pasión por la camiseta de un equipo, arriesgando su integridad física y su libertad. En la lucha libre existen empresas, particularmente una, el CMLL, que ante la poca popularidad y competitividad de su producto vive lanzando cortinas de humo, satanizando a su competencia, AAA, a la cual en 18 años no ha podido vencer.
Hace unos meses, se desató una polémica impresionante porque un luchador, que para preservar su identidad de enmascarado llamaremos solamente Silver K., decidió volver a ponerse la misma máscara que en 1987 había perdido en una danza, perdón, en una lucha, ante El Hijo del Santo. Pues nuestro anónimo Silver K., en 2008 y a raíz de una gira realizada a Japón, decidió ponerse de nueva cuenta su tapa, manejando siempre de manera transparente que bajo la misma se encontraba él, cuyo rostro había sido difundido a través de innumerables medios de 1987 a 2008, incluyendo transmisiones de TV de varias empresas, entre ellas una muy grande, a la que, para evitar revelar más datos y con ello destapar al "enmascarado", llamaremos World Championship W. En la World Championship W., que pertenecía a un magnate a quien llamaremos Ted T., el rostro de Silver K. fue conocido por miles de fans en todo el mercado norteamericano. Eso sin mencionar su campaña en México y sus múltiples viajes a Japón, donde también es bastante conocido. ¿Suena creíble que semejante crack de la lucha libre pretendiera engañar a alguien al volverse a poner la máscara, o bajo qué lógica se dieron los desgarramientos de ropas, los rasgamientos de vestiduras? ¿Éstos hubieran existido si Silver K trabajara en el CMLL o en el sobrevalorado circuito independiente?
Pue sí: por absurdo que parezca, la decisión de Silver K. de enmascararse nuevamente provocó un indignamiento considerable entre los sectores mayormente conservadores de la industria, tomando parte del escándalo un organismo descentralizado del gobierno local, que para preservar su imagen pública, denominaremos H. Comisión de Lucha L., presidida, irónicamente, por otro enmascarado que hace las veces de funcionario público sin quitarse la máscara (a quien llamaremos El F.). El organismo tomó cartas, prohibió a Silver K. que se presentara con la máscara, por lo que el anónimo luchador tuvo que hacerse un facepaint simulando su máscara. Cool.
Sucede que en un reglamento, que la extinta Dos de Tres buscó sin hallarlo en las oficinas del organismo, se prohíbe que el luchador se vuelva a enmascarar con su misma imagen, así como con una imagen diferente cuando no han transcurrido cinco años de la caída de su anterior máscara. Pues bien, si el reglamento existe ( suponiendo que El F. no quiso mostrarlo cuando Dos de Tres se lo pidió), el deber del organismo es hacerlo valer, y sobre todo, garantizar que sea aplicado a todos por igual. Hasta aquí, todo bien.
Si con el caso de Silver K. se actuó de una manera, independientemente de si la decisión tomada es o no la mejor, debería actuarse de manera similar con todos los luchadores que se reenmascaran. Pero no sucede: hace poco vimos a un buen luchador, Mini Psicosis o Pequeño Warrior, perdiendo, en la Arena México, una segunda máscara, misma que se puso en mucho menos tiempo de los cinco años que marca el "reglamento" del organismo. Nadie dijo nada.
El caso de Silver K., tildado de fraude, podría compararse también con el siguiente caso, donde no guardaremos nombres para el anonimato:
El 6 de agosto de 1996, en Tlalnepantla, debuta el equipo de "Los Hooligans", compuesto por Ultimo Guerrero, el que hoy es una gran estrella de la Arena México, y Ultimo Rebelde. Ultimo Rebelde es desenmascarado por El Torero en la Arena Neza en diciembre de 1997, en un match donde Ultimo Guerrero, que no se presentó pues se fue al CMLL, debió haberle compañado. El "Hooligan" Ultimo Rebelde, pocos años después, en 2010, se reenmascara como "Hooligan" a secas, en el CMLL, debutando el 9 de julio de 2002, sin haber cumplido aún los cinco años "reglamentarios" y utilizando prácticamente el mismo personaje de "Hooligan" (aunque el equipo sea parcialmente distinto).
Anteponiendo que estos dos luchadores son dignos de todo mi respeto por su calidad en el ring y por no tener la culpa de que en el CMLL la creatividad nunca haya tocado la puerta; utilizo estos ejemplos con fines meramente ilustrativos, para hacer, ver, una vez más, que según la óptica de los redacta-pasquines de la Doctores todo cuanto viene de AAA es oscuro, truculento, turbio; mientras que lo que hace el CMLL es, de nacimiento, bañado por la tradición, la pureza y la buena onda. El pensamiento reaccionario y totalitarista de estas personas, y su forma de manipular al público para ver la paja solamente en el ojo ajeno, desnuda las carencias técnicas y de mercadeo que el producto del Consejo tiene, la única empresa grande en el mundo actual de la lucha libre que explota descaradamente personajes propiedad de su competencia, y que por otro lado se quiere dar a respetar... Qué mal se ven.
Si mencionamos casos donde se utilizó la misma fórmula en el pasado, como el de Kendo, quien se puso la misma máscara varias veces agregando "Super" o "Star" al mote, entonces descubriremos la verdad... esto no es nuevo, Silver K. no es el primero en hacerlo, ni el último, ni nada... y lo más llamativo desde mi punto de vista: dos hechos muy similares son vistos de diferente forma: cuando AAA lo hace, es "fraude", "como siempre", "qué se puede esperar de la triste", "eso les pasa por ver esa empresa". Sin embargo, los primeros consumidores de la lucha Triple A son todos los que escriben eso. El verdadero daño a la lucha que puedo vislumbrar en todo esto, es el tratar de estancarla, el no dejarla evolucionar, el creer que lo que uno cree, su gusto o percepción individual, o sus relaciones sociales, son útiles para la lucha libre...
El peor crimen contra la lucha libre es el permitir que personas que desconocen la lógica de la industria la dirijan y reseñen. Justo como desde 1992, en la Arena México, viene sucediendo.
Hace unos meses, se desató una polémica impresionante porque un luchador, que para preservar su identidad de enmascarado llamaremos solamente Silver K., decidió volver a ponerse la misma máscara que en 1987 había perdido en una danza, perdón, en una lucha, ante El Hijo del Santo. Pues nuestro anónimo Silver K., en 2008 y a raíz de una gira realizada a Japón, decidió ponerse de nueva cuenta su tapa, manejando siempre de manera transparente que bajo la misma se encontraba él, cuyo rostro había sido difundido a través de innumerables medios de 1987 a 2008, incluyendo transmisiones de TV de varias empresas, entre ellas una muy grande, a la que, para evitar revelar más datos y con ello destapar al "enmascarado", llamaremos World Championship W. En la World Championship W., que pertenecía a un magnate a quien llamaremos Ted T., el rostro de Silver K. fue conocido por miles de fans en todo el mercado norteamericano. Eso sin mencionar su campaña en México y sus múltiples viajes a Japón, donde también es bastante conocido. ¿Suena creíble que semejante crack de la lucha libre pretendiera engañar a alguien al volverse a poner la máscara, o bajo qué lógica se dieron los desgarramientos de ropas, los rasgamientos de vestiduras? ¿Éstos hubieran existido si Silver K trabajara en el CMLL o en el sobrevalorado circuito independiente?
Pue sí: por absurdo que parezca, la decisión de Silver K. de enmascararse nuevamente provocó un indignamiento considerable entre los sectores mayormente conservadores de la industria, tomando parte del escándalo un organismo descentralizado del gobierno local, que para preservar su imagen pública, denominaremos H. Comisión de Lucha L., presidida, irónicamente, por otro enmascarado que hace las veces de funcionario público sin quitarse la máscara (a quien llamaremos El F.). El organismo tomó cartas, prohibió a Silver K. que se presentara con la máscara, por lo que el anónimo luchador tuvo que hacerse un facepaint simulando su máscara. Cool.
Sucede que en un reglamento, que la extinta Dos de Tres buscó sin hallarlo en las oficinas del organismo, se prohíbe que el luchador se vuelva a enmascarar con su misma imagen, así como con una imagen diferente cuando no han transcurrido cinco años de la caída de su anterior máscara. Pues bien, si el reglamento existe ( suponiendo que El F. no quiso mostrarlo cuando Dos de Tres se lo pidió), el deber del organismo es hacerlo valer, y sobre todo, garantizar que sea aplicado a todos por igual. Hasta aquí, todo bien.
Si con el caso de Silver K. se actuó de una manera, independientemente de si la decisión tomada es o no la mejor, debería actuarse de manera similar con todos los luchadores que se reenmascaran. Pero no sucede: hace poco vimos a un buen luchador, Mini Psicosis o Pequeño Warrior, perdiendo, en la Arena México, una segunda máscara, misma que se puso en mucho menos tiempo de los cinco años que marca el "reglamento" del organismo. Nadie dijo nada.
El caso de Silver K., tildado de fraude, podría compararse también con el siguiente caso, donde no guardaremos nombres para el anonimato:
El 6 de agosto de 1996, en Tlalnepantla, debuta el equipo de "Los Hooligans", compuesto por Ultimo Guerrero, el que hoy es una gran estrella de la Arena México, y Ultimo Rebelde. Ultimo Rebelde es desenmascarado por El Torero en la Arena Neza en diciembre de 1997, en un match donde Ultimo Guerrero, que no se presentó pues se fue al CMLL, debió haberle compañado. El "Hooligan" Ultimo Rebelde, pocos años después, en 2010, se reenmascara como "Hooligan" a secas, en el CMLL, debutando el 9 de julio de 2002, sin haber cumplido aún los cinco años "reglamentarios" y utilizando prácticamente el mismo personaje de "Hooligan" (aunque el equipo sea parcialmente distinto).
Ultimo Rebelde y Ultimo Guerrero, Los Hooligans
Anteponiendo que estos dos luchadores son dignos de todo mi respeto por su calidad en el ring y por no tener la culpa de que en el CMLL la creatividad nunca haya tocado la puerta; utilizo estos ejemplos con fines meramente ilustrativos, para hacer, ver, una vez más, que según la óptica de los redacta-pasquines de la Doctores todo cuanto viene de AAA es oscuro, truculento, turbio; mientras que lo que hace el CMLL es, de nacimiento, bañado por la tradición, la pureza y la buena onda. El pensamiento reaccionario y totalitarista de estas personas, y su forma de manipular al público para ver la paja solamente en el ojo ajeno, desnuda las carencias técnicas y de mercadeo que el producto del Consejo tiene, la única empresa grande en el mundo actual de la lucha libre que explota descaradamente personajes propiedad de su competencia, y que por otro lado se quiere dar a respetar... Qué mal se ven.Si mencionamos casos donde se utilizó la misma fórmula en el pasado, como el de Kendo, quien se puso la misma máscara varias veces agregando "Super" o "Star" al mote, entonces descubriremos la verdad... esto no es nuevo, Silver K. no es el primero en hacerlo, ni el último, ni nada... y lo más llamativo desde mi punto de vista: dos hechos muy similares son vistos de diferente forma: cuando AAA lo hace, es "fraude", "como siempre", "qué se puede esperar de la triste", "eso les pasa por ver esa empresa". Sin embargo, los primeros consumidores de la lucha Triple A son todos los que escriben eso. El verdadero daño a la lucha que puedo vislumbrar en todo esto, es el tratar de estancarla, el no dejarla evolucionar, el creer que lo que uno cree, su gusto o percepción individual, o sus relaciones sociales, son útiles para la lucha libre...
El peor crimen contra la lucha libre es el permitir que personas que desconocen la lógica de la industria la dirijan y reseñen. Justo como desde 1992, en la Arena México, viene sucediendo.
miércoles, 8 de diciembre de 2010
Porque usted lo pidió: Charly Manson regresa a casa
Charly Manson, con "un contrato" del CMLL
A petición popular y sobre el regreso a Triple A de Charly Manson, de cuyas deficiencias, especialmente en lo referido a su comportamiento como profesional ya hablamos previamente, haré pequeña una analogía y unos comentarios breves. Aunque el amigo RobViper ha venido a dejar un comment al blog, pidiéndome que escriba que Manson es un ídolo, debo aclarar que eso último ya lo había hecho, al reconocer que era el único luchador importante entre toda la desgastada y pésimamente manejada historia de la "invasión a la México".
Lo sucedido con Charly Manson se puede analizar desde varias ópticas, y básicamente es el propio luchador quien sabe perfectamente todo lo que envuelve su partida de AAA en 2009, antes de Héroes Inmortales III, y su actual regreso; por si fuera poco, está por demás hablar de esos hechos cuando previamente hice una entrada sobre el tema, criticando duramente a Charly.
Charly Manson en el videojuego Héroes del Ring de AAA
Me parece válido analogar así a luchadores externos que entran al CMLL, empresa de tradición, que en vez de hacer una competencia leal, se dedica a fomentar una permanente cortina de humo con la cual los luchadores, sobre todo los más jóvenes, creen que pisar el ring de la Arena México es como caminar sobre el agua. Los que han estado en Triple A y luego van allá, se dan cuenta rápidamente de que en proyección, dinero y popularidad las cosas no se comparan entre una empresa y la otra. Unos regresan y otros se aguantan, pues tienen ya la puerta cerrada para volver.
Sin embargo, teniendo comprada a una buena parte de la prensa escrita, y con el recurso de hacerse siempre los mártires y los puritanos -aunque su conducta es la más inmoral, pues, entre otras cosas, viven plagiando personajes e ideas provenientes de AAA-, es fácil que los aficionados sensibles y manipulables estén de su lado -aunque cada vez son menos los fans que creen su discurso-. El motivo de la existencia de este blog es, justamente, que los aficionados aprendan a analizar las situaciones fuera de la perpetua visión unipolar y "conveniente" para la Arena México y sus personas ad hoc.

Citemos un ejemplo: se ha hablado de que AAA está peleando la titularidad de Máscara Sagrada y Psicosis para opacar la llegada del ex Latin Lover a la México, que esas cosas se hacen previo a un "golpe mediático" para Triple A. ¿Vamos a hablar ahora de golpes mediáticos, cuando el luchador más importante dentro del storyline más relevante del CMLL -no sólo actual, sino quizá en diez años-, el que llegó y rapó a uno de sus más grandes íconos, Negro Casas, el que su departamento de programación reconoció como un luchador competitivo y maravilloso; ése luchador, los dejó tirados para volver a Triple A? ¿Hablaremos de golpes mediáticos?
No estamos retirando lo dicho previamente sobre Manson, sólo enfatizando en la excelente jugada que Triple A hizo para callar bocas. Callarlas, con hechos tangibles, a aquellos que afirmaban que AAA teme una desbandada masiva hacia el mundo del pago por porcentajes.
¿Por qué el silencio del CMLL y su gente esta vez?... ¿Su estrategia es quedarse callados para minimizar el hecho, o no saben qué decir?
Aunque sólo ha sido un silencio parcial, para quien entiende el engranaje del medio de la lucha: el periódico Metro publicó, dos días seguidos, de la mano de Jorge Marrón, un texto orientado a mostrar a Manson "coercionado" para volver a AAA, y otro mostrando a Rey Bucanero en una estúpida foto-parodia de la pose clásica de Manson. Tal vez el "Buca" va a "tomar prestadas" algunas cosas ahora que Manson salió de allá, como cuando Garza dio rienda suelta a sus habilidades de imitador de Alex Koslov, habiendo partido éste hacia la tres veces estelar. Total, que imitar se les da bastante bien en la Doctores. Por cierto, Metro es un medio que casi toda la semana publica inserciones pagadas del CMLL. Bella coincidencia.
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